27 ene
Vamos por partes. Entrar en una sociedad quebrada ( y la mayor parte de las entidades financieras lo están técnicamente en el momento que el valor de los activos que tienen en libros se ajuste al valor de mercado o en el momento que se de por incobrables determinadas deudas) no suele ser un buen negocio. Ojo, a veces sí, a veces el fondo de comercio y otros intangibles compensan, sobre todo si hay sinergias y no se adquieren muchas más obligaciones que las del montante de la deuda; pero en el caso de las cajas y el estado, este no creo que sea el caso. Si el Estado entra es porque no nos queda más remedio.
Lo que tengo claro es que si además entras como accionista con la obligación de vender en un periodo de tiempo determinado y conocido, tú mismo estás devaluando el valor de tus acciones. ( no hay principio de incertidumbre, ergo no hay negociación en torno a un valor real de mercado).
Lo he dicho más de una vez y lo repito. Soy partidario de una entidad financiera pública, bien controlada y transparente que participe en el mercado y que gire en torno a la reactivación y desarrollo de la economía real. Cuando la cosa sanee, quizá se pueda ir hacia un sistema mixto de pequeño accionista; pero hasta ahí, y cuando le interese al Estado que es el que de entrada se come el marrón. No se de quien debe depender esta entidad, lo primero que se me ocurre es que sea del Banco de España. Claro que si en el banco de España sigue nuestro amigo MAFO, tenemos garantizadas las previsiones atinadas y las acciones trepidantes para potenciar fortalezas y corregir debilidades. De muestra un botón en los últimos años.
Toca el momento de decidir que queremos ser de mayores y el debate sobre el sistema financiero español y sus futuros actores no es menor, más bien es determinante. Es cuestión de seleccionar bien los tiempos y los actores. Nosotros mismos, pero luego la culpa de los errores o el aplauso por los aciertos no puede ser del empedrado, va a ser de los que tienen HOY esa responsabilidad.
20 ene
Según The Economist “si Zapatero es valiente con las reformas, el PSOE puede recuperarse para 2012”. Estoy de acuerdo. Lo que no tengo claro es que el periódico inglés y yo nos refiramos a lo mismo.
Solo hay una cosa en la que últimamente casi todos parecemos coincidir. La necesidad de la reforma del sistema financiero español. El problema es que mientras unos se centran en la necesidad de abrir las cajas al capital privado, otros pensamos que se necesita una banca publica fuerte y bien controlada en este país que se dedique a captar pasivo para financiar el salto en inversión, desarrollo e investigación que necesitamos. ¿No se supone que era eso hacer banca?. Compartir riesgos, ganar si se invierte bien y asumir pérdidas si se hace mal.
Quizá las cajas de ahorros deban vender activos y ceder algunos negocios tradicionales a la banca, pero esta a su vez sigue teniendo un “debe “ con el Estado que es imprescindible saldar para el correcto funcionamiento de la economía. El Estado no puede permitir que se sujete indefinidamente el precio del ladrillo o hacer la vista gorda ante el número creciente de expropiaciones a precios de saldo que estamos sufriendo. El Estado no puede permitir eternamente que entre todos sigamos sujetando algunas cuentas de resultados inviables. El Estado, no puede permitir eternamente que la banca haga dejación de funciones en préstamos a la financiación de la inversión productiva, mientras el capital se dedica a invertir la mitad de la cartera en oro y la otra mitad en productos de alta volatilidad. Eso no es hacer banca.
Estoy seguro de que The Economist y yo queremos cambios en este país, incluso estoy seguro de que podemos coincidir en alguno. Lo que tengo claro es entre los míos no se encuentra ni la prioridad de regalar mercado a la banca sin cobrar algo a cambio, ni la de obsesionarme con los salarios, ni la de martirizarme con las pensiones. Igual si el PSOE empieza a entender donde tiene que poner el acento económico y cuaja el relevo político, tiene alguna posibilidad en 2012. Si no, va a estar en Chino.
21 nov
Pues parece que el mago Merlín nos ha atizado con la varita. Si ayer pedíamos novedades en cuanto a la materialización del plan sobre economía sostenible,
no hay muchas novedades en lo que propone el gobierno en política económica. Si hay alguna en cómo nos lo cuenta y espero que haya más en la materialización de las medidas concretas en torno a la economía sostenible, y en la forma de bajar todas esas medidas al suelo.
hoy, Zapatero nos comenta alguna en su entrevista en El País. – digo comenta, queda por ver si se hace o no y cómo -.
El presidente quiere convocar a los 25 grandes grupos empresariales españoles para buscar soluciones a la crisis e implicar a los grandes sectores económicos y políticos del país en esa búsqueda. Digamos que es un primer paso en otra de las propuestas añejas de este blog.
¿Os acordáis?. Aquella que hablaba del de liderazgo por parte del Estado en materia empresarial y de una acción mucho más decidida del gobierno en torno a las necesidades y obligaciones de la empresa.
El problema es que esa medida es justo eso. La punta del iceberg, y si queremos que la cosa se quede en algo más que en un titular y en una suculenta comida de trabajo – que en principio es en lo que creo que se va a quedar -, esa búsqueda de soluciones tiene que llegar mucho más abajo. Vamos que tiene que vertebrarse de lo regional a lo nacional e internacional, y por actividades económicas ( los mal llamados sectores), porque el motor de la economía y del empleo nacional sigue siendo la pyme. – que es además, la que más problemas de competitividad tiene -.
Como si se hace bien vamos a tener que implicar desde economía, a exteriores, pasando por ciencia e innovación, trabajo, educación , industria y posiblemente otras esferas regionales, pues dejamos al presidente reflexionando sobre todo esto y meditando acerca de si no hubiese sido mejor empezar hace 3 años, con toda la legislatura por delante y algunos millones de parados menos; claro que lo mismo son cosas mías.
20 nov
La coyuntura es importante a la hora de tomar decisiones, pero no debemos olvidar que la importancia de las coyunturas no dependen del ruido que generen, sino de su profundidad a la hora de amenazar o de generar oportunidades respecto al punto del que partimos. Las medidas a implementar tienen que ser consecuentes con esa profundidad, casi nunca con ese ruido.
La petición de ayuda de Irlanda es un ejemplo de coyuntura que genera ruido; tanto por las distorsiones que puede plantear en los mercados, como por el debate que abre en torno a Portugal. El tema no es menor, y además va a afectar directamente a las nuevas reglas del juego en la UE. Pero debemos contextualizar. La cuestión es muy importante en relación a muchos debates (formas de relación en la UE, déficit, diferenciales de deuda, políticas de ahorro público… etc…) y tiene una importancia puntual y mas relativa en relación otros ( pensiones, mercados de trabajo, políticas de empleo, fomento de inversiones privadas etc..)
El calendario de reformas que propone el gobierno es un acierto a nivel comunicativo. Si se trata de generar confianza, una hoja de ruta explicada con anterioridad, siempre sugiere control sobre la situación y capacidad previa de análisis; pero el quid de la cuestión va a terminar siendo la naturaleza de las reformas.
Si es necesario algún retoque aprobado por los sindicatos sobre las pensiones, con objeto de minimizar ruidos a nivel internacional, hágase; pero actualmente no es un tema que afecte a nuestras políticas económicas de fondo. Lo que si afecta de forma inmediata a esas políticas son los planes en torno al crecimiento, a la generación de empleo de calidad, a las reformas del Estado, a la formación, o a la búsqueda de diferenciación en el plano económico internacional . Ahí, toda la carne en el asador y cuanto antes; porque no podemos perder un año y medio. El resto, envejecimiento demográfico, pensiones, capacidad de recaudación etc, son problemas derivados de que nos chirríen los puntos anteriores.
Bien en lo referente a medidas sociales sobre la muerte digna y las políticas de igualdad; por lo demás no hay muchas novedades en lo que propone el gobierno en política económica. Si hay alguna en cómo nos lo cuenta y espero que haya más en la materialización de las medidas concretas en torno a la economía sostenible, y en la forma de bajar todas esas medidas al suelo. A partir de aquí hay que separar las prisas, de lo importante. Las coyunturas puntuales, de las políticas de fondo. Lo contrario seguiría siendo dar palos de ciego, estar dominado por las circunstancias y correr como pollos sin cabeza…..y hay que correr, sí. Pero siempre con las direcciones claras.
1 nov
Vamos a ser claros. Estamos ante un momento crucial en la construcción del proyecto europeo; un momento en el que se van a poner de manifiesto con más fuerza los diferentes intereses en el seno de la unión a la hora de aplicar políticas económicas y de cómo se cede soberanía. Un momento que va a ser clave para España
Las tesis franco-alemanas han salvado a medias el primer asalto, pero las propuestas del eje de proporcionar seguridad a cambio de imposiciones económicas, e incluso de sanciones políticas a futuro, no han despertado demasiada euforia en algunos países.
Ante la mayor crisis de las últimas décadas, empieza a ponerse de manifiesto esa Europa de varias velocidades y realidades económicas. Aparece la necesidad de modificar el tratado de Lisboa en un intento decidido de controlar el déficit. Angela Merkel y Sarkozy se ponen exigentes para variar un documento que ya ha tenido problemas serios para aprobarse y que puede empezar a ser un dolor de muelas para los diferentes ciudadanos de la unión.
España tiene que apostar por el proyecto europeo, entre otras cosas porque su economía no tiene las bases suficientes como para sobrevivir sola; pero no estamos hablando de eso. Estamos hablando del precio que algunos países vamos a tener que pagar por consolidar esa unión, y ese precio se está subastando ahora. En otras palabras. Es en este preciso tiempo político cuando van a fijarse desde Europa, las líneas generales en las que van a actuar las políticas económicas nacionales.
Si hay un momento en el que España (y otros países) tienen que hablar de necesidades de crecimiento es este. Si hay un momento en el que España ( y otros países) tienen que hacer valer la prioridad de la lucha contra el paro es este. Si hay un momento en el que España ( y otros países) no pueden firmar cláusulas, ni aplicar a lo loco políticas restrictivas que ralenticen su salida de la crisis es este.
Es crucial usar bien nuestra capacidad negociadora y dejar claro que el proyecto europeo, solo es europeo si nos incluye a todos. Sobre todo a los ciudadanos.
30 oct
¿Podemos proyectar lo que va a pasar en 40 años y tomar decisiones cruciales en función de esa proyección?¿Podemos prever la evolución demográfica, económica, de productividades, o la inmigración que vamos a tener en las próximas 4 décadas?. Para un neoyorquino en el 29 era tan complicado adivinar que llegarían los felices 50,como para un ciudadano de los 50 imaginar la crisis de los 70.
La planificación estratégica es necesaria en política, sociedad y empresa, pero tiene límites; y sobre actuar de cara a un futuro que puede que no llegue basándote en un par de variables, es tan malo como no hacer nada.
La ministra Salgado se está centrando demasiado en debates que no garantizan en absoluto la solución de los problemas económicos del país, y sí aportan un desgaste social y político importantes.
No se si las pensiones se verán amenazadas dentro de 40 años, lo que sí se es que si no somos capaces de cambiar el modelo productivo en ese tiempo, puede que las pensiones sean el menor de nuestros problemas.
El ejecutivo ha avanzado en términos políticos con la remodelación de gobierno, pero es significativo que las únicas contradicciones de los últimos días hayan vendido desde lo económico. La ayuda de los 426 euros ha provocado cierta descoordinación entre el ministro de trabajo y la ministra Salgado. El propio debate sobre las pensiones también puede terminar siendo otro elemento de distorsión en las próximas fechas.
Entiendo que Elena Salgado esté agobiada por el déficit y que tengamos que recuperar parte del crédito internacional perdido, pero a nuestra economía le urgen mucho más las reformas en torno a la reactivación económica, la productividad y el valor añadido que en torno a las pensiones; de la misma manera que nuestra sociedad necesita en este momento que el estado garantice unos niveles mínimos de solidaridad y ayudas mutuas. Es el momento de coger al toro por los cuerno, pero sobre todo es el momento de pararse a pensar a qué toro quieres coger por los cuernos y de qué manera.
9 jul
Tiene algo de poético el gol de Pujol ante Alemania después de la media docena que nos ha metido Ángela Merkel en los últimos meses. Hace dos años, “cuando aún no había crisis” dijimos que la Eurocopa iba a ser una de las últimas alegrías que íbamos a tener este país. Un par de calendarios después solo queda decir que nos hemos equivocado y que la selección está en la final del mundial. Claro que en todo lo demás, los pronósticos han salido bastante atinados.
Zapatero se enfrenta a un debate sobre el Estado de la Nación sin apenas apoyos y con un ambiente algo más optimista por los progresos de la roja y la leve bajada del paro. En estas circunstancias, el presidente ha decidido plantear la reforma de las cajas de ahorros. Confieso que este debate me tiene bastante intrigado. Tal vez porque es importante, o quizá solo por lo que tiene de contradictorio para alguien de izquierdas.
Hace años que en este terreno, la gestión pública se ha convertido en la mala gestión del politicastro de turno. Hace lustros que estas situaciones se repiten en unos países y en otros. El presidente ha decidido dar paso a la semi-privatización e introducir capital privado en forma de acciones con derechos. Su presencia no llegará al 50% y los políticos quedarán relegados de la gestión de las cajas.
Me hubiese gustado que el debate hubiera trascendido y se hubiese centrado en una separación de funciones entre cajas tradicionales y banca o en cualquier otra solución; pero cuando se gestiona mal, de manera corrupta e irresponsable este tipo de propuestas llegan. Resulta irónico, porque el propio concepto de “clase política” y lo que lleva consigo, siempre termina convirtiéndose en veneno para la “cosa pública” y justificando privatizaciones
28 jun
El G20 sigue discutiendo el modo de salir de esta crisis. Mientras Obama quiere mantener los estímulos a la economía, Europa apuesta por los recortes como contrapunto. Curiosamente son los mercados los que están premiando al $ frente al Euro, aunque somos los europeos los que estamos siguiendo a pies juntillas la lógica liberal.
¿Queda alguna duda de que las crisis se llaman crisis, precisamente porque no hay guiones claros?. ¿O es que tiene lógica que se ataque la deuda europea frente a la de unos EEUU que dan la larga cambiada al hablar de la reducción del déficit?. ¿Queda alguna duda de que como sigamos pagando las cuentas de los bancos sin pedir nada a cambio, el capital financiero va a ser cada día más fuerte y nosotros más débiles?.
¿Hay que controlar el gasto innecesario?. Sí. ¿Debemos reducir la inversión pública bien planificada?.No. Porque es el Estado quien debe mostrar el camino a la economía real para su recuperación. El resto es ruido o coyuntura, porque si tu economía real es fuerte, no te quepa duda de que los mercados te terminarán haciendo fuerte. Zapatero ha perdido una buena oportunidad a la hora de direccionar su gasto hacia áreas estratégicas o a la hora de no acometer recortes en áreas no estratégicas, pero eso no quiere decir que Merkel tenga razón. Seguimos teniendo la labor pendiente de que se oigan otras voces en el seno de Europa y ya es hora de que algunos países tengan un discurso propio. Entre ellos España.
26 may
¿Sabéis que originalmente los políticos no tenían salario?. Es más, solían ser elegidos por la capacidad de gasto privado que tenían en beneficio del Estado. Así, Craso fue un político notable en su época por ser el hombre más rico de Roma
Evidentemente esto producía que solo los más ricos pudiesen dedicarse a la política, quedando fuera el resto de ciudadanos. De la misma manera, también se entendía que un político que había adquirido su cargo de manera costosa, pudiese “resarcirse” en su desempeño.
El salario de nuestros representantes de “la cosa pública” no deja de tener una raíz progresista, porque es lo que la democratiza y la hace viable para todo el mundo. El problema no es el salario, es el abuso y que termine convirtiéndose en una salida muy rentable para mucha gente que no sirve para otra cosa.
En facebook hay una iniciativa que pide la limitación del salario de los políticos al triple del salario mínimo. Recuerdo que en México se usaba esa medida para algunas cosas. Así, algunas multas se expresaban en esa unidad y algunos salarios también. Lo interesante de la propuesta es el componente variable que encierra la misma y la posibilidad que tiene “el político asalariado” de subir sus emolumentos, subiendo los ingresos de sus conciudadanos.
No es tanto considerar si 23.000 euros al año son suficientes o no para atraer a gente válida a la escena pública. Estoy de acuerdo en que no lo son. Pero salarios dignos de 40, 50 y 60.000 Euros brutos al año y un control exhaustivo de sus dietas y patrimonio son más que suficientes para pagar la labor que hacen la mayoría de sus señorías en España y en Europa ( lo de Europa es tela). La política tiene que estar pagada, pero el dinero no puede ser nunca la razón de que alguien se meta en política; para eso está la privada. La cosa pública debería servir como colofón a un “cursus honorum” en otros campos o ser fruto de una manifiesta vocación pública. Puede que de esa manera, algunos entenderíamos mejor los sacrificios que nos piden otros.
11 may
Este post no es original, es el resultado de meter en la batidora algunos de los anteriores. La UE ha tomado algunas de las medidas que le pedíamos durante los últimos días y el niño pijo se ha ido con la música a otra parte……al menos de momento. Los mercados han celebrado las medidas unitarias con un 14% de subida en la bolsa española y alzas considerables en el resto de las europeas. El mensaje parece que ha calado en el parquet y de paso, le da un respiro al gobierno amparado en el repunte bursatil y en unas encuestas de Abril que le son algo más favorables. Ni España es ya la de Abril – en pleno Gürtel – , ni hemos alejado definitivamente el riesgo de los mercados, porque al igual que las grandes bajadas este tipo de repuntes también tienen parte de especulación.
Con todo, es cierto que la postura de Bruselas ha devuelto confianza a los mercados y que la encuesta del CIS le da un respiro al presidente. Ahora. ¿Qué tal si volvemos a aquello de la transparencia y el control especulativo?. Lo digo porque si no, volverá a pasar y estaremos otra vez al comienzo del círculo.
Al menos, Europa parece haber sacado en claro que en épocas de crisis hay que tener cohesión y plantear un frente común sin fisuras. ¿Quién sabe?. Puede que en el plano político el éxito dependa exactamente de lo mismo.