4 Ene
Meteora ( Grecia)
Meteora sale de pronto como un canto al cielo inapropiado en la cuna de Occidente. Como si los siglos se mezclaran, aparecen en la misma película cíclopes y monjes, y la identidad del conjunto termina por imponerse a la idea original. No hay ambiente ermitaño. Por mucho que lo intente el elemento cristiano, no lograra evadirse de la mítica de un paisaje creado por los antiguos Titanes.
El tiempo nos da la siguiente sensación. Roca e iglesias adquieren el tono de lo añejo y atemporal porque ambas forman parte de lo eterno. La edad de los monasterios se confunde con los años propios de la formación de la tierra. La única forma de estropear Meteora es explicarla y aún así, siempre hay alguien que molesta intentándolo. En eso me recuerda a Teotihuacan.
14 Dic
Hoy toca Madrid
Cuando te largas de casa con 14 años ni las estrellas te guiñan el ojo, ni la suavidad de los frufrús son ideales. Cuando sobas en la playa o consigues algo de pasta currando aquí y allá o recogiendo botellas para cambiarlas por 4 duros en los supermercados, la literatura no parece simbolista; aunque huela a calle. Madrid tiene ese punto de salida impulsiva con el que aterricé 2 años después a lo “Paco Lobatón” tras irme por cuarta y última vez, al menos de esa manera. Sin acritud ni reproches. Demasiado maduro para ser un niño y con mucho fuego para ser pausado.
20 años después de esa Malasaña Ochentera de bares, curro duro e insti nocturno en el Lope de Vega, tal día como hoy – si la nieve me lo permite – me vuelvo a ir “ definitivamente” de Madrid. Si la primera vez la ciudad fue un fin en sí y en parte un viaje iniciático; puede que esta tercera haya sido la escala hacia la madurez. – esperemos que no-.
Curioso, siempre he sabido que terminaré yéndome y viniendo de aquí sin un objetivo determinado, porque Madrid es una excelente ciudad para ello, casi siempre desaprovechada. Puede que fuese aquí, entre todas las contradicciones de una ciudad con pretensiones europeas y de magalópolis, donde terminé entendiendo que lo importante en mi vida es el camino. Algún día tengo que pensar en eso.
8 Nov
Copenhague; Cristiania
Lo correcto de Copenhague se va entre los orines de los esquimales borrachos que decoran algunas estaciones del metro. La ciudad es bonita sin maravillar, y recuerda a Porto Bello en alguno de sus barrios. Hay algo más, algo que no se muy bien a que sabe, pero es familiar . Las calles comerciales, el castillo con su molino y su iglesia de imitación o la turné en bicicleta son agradables y merece la pena darse un garbeo para oír las chorradas de los turistas en torno a la sirenita – la sirena es lo de menos -.
El plato fuerte es Cristiania; tanto de día como de noche. De la comuna original no queda nada en lo ideológico y lo de antaño se nos ha ido por el desagüe de unos garitos que serían la envidia de la Castellana. Historias a parte, lo cierto es que viven a su aire y sin joder, y eso es respetable. El trapicheo ha salido de los coffe shops y ahora se monta en mesas improvisadas que lucen placas de hachís y manojos de hierba por los que hubiera matado en otra época. Buscando aquí y allá conseguimos comernos un trozo de rata en forma de hamburguesa que un paisano aún sigue abrasando entre chiringos y cigarros de la risa. Es jodido vivir en Cristiania si no eres vegetariano.
Volvimos por la noche. La cerveza es barata y el ambiente alegre. Nos fumamos un peta recordando viejos tiempos y descubrimos que María ha ido al gimnasio desde aquellos viejos tiempos. De vuelta, gula. 4 estaciones y 4 salidas a la calle para devorar cualquier cosa y vuelta a empezar. La habitación del hotel parece el camarote de los hermanos Marx. Hay que reconocerlo, hace falta ser un hijo de puta muy eficiente para meter dos literas, cuarto de baño, tele y mesillas en ese espacio. Me hago un cubata con los restos de los hielos que hemos machacado en la papelera metálica antes de salir y me enciendo un piti. Estoy colocado y borracho. El huevón de la litera de arriba, ex fumador para más señas y que se ha hostiado dos veces de camino al hotel en las escaleras del metro se dedica a protestar. Decido abrir la ventana y empiezo a hacer figuritas con el humo mientras lo estampo contra el cristal, poniendo caretos y haciendo el gilipollas. Doy otra calada y descubro a que sabe. Copenhague sabe a adolescencia estudiantil.
29 Jun
Bruselas (Bélgica)
El azul plomizo frunce el ceño y se transforma en gris funcionario. Bruselas es así, fea, aburrida en lo urbano y sin encanto garantizado. La Grand Place salva a la ciudad de un anonimato estructural bestial que nos recuerda que a una le hacen sede europea porque la eligen a dedo. Junto a ella se centran las calles de más colorido y los garitos de alrededor suben la temperatura sin llegar a ser personales. Si las piedras hablan en Bruselas, no lo hacen en mi idioma y lo cierto es que no hubo comunión entre la ciudad y el viajero.
En los lugares con encanto me queda la plaza, la catedral y el aporte calorífico que siempre proporciona una ciudad nueva. Puede que sea injusto y que Bruselas tenga infinidad de lugares mágicos, pero esta es una sección de sensaciones y las pinceladas leves que me dejó Bruselas se van diluyendo en la lejanía del recuerdo.
22 Jun
Oaxaca (México)
Creo recordar que México es el país del mundo que presenta más lugares clasificados como “patrimonio de la humanidad” por la UNESCO. Oaxaca es uno de ellos. Junto a las ruinas de Monte Alban, cuna de la cultura Zapoteca, el casco de la ciudad colonial nos enseña todo el colorido del país Azteca. Como toda ciudad mexicana de menos de 500.000 habitantes, Oaxaca parece un pueblo, tanto por la estructura de sus casas como por su ritmo de vida.
Hace 4 años los maestros llevaban tiempo manifestándose contra el Gobernador del PRI Ulises Ruiz, reclamando salarios dignos. En esas fechas la reivindicación aún no había alcanzado carácter internacional por lo violento de la represión policial y pudimos ver algunos carteles de los manifestantes envueltos en la tranquilidad de las calles comerciales.
En algunas ciudades de México como Oaxaca, San Cristobal o Guanajuato suena la bocina y se para el tiempo. Ver sus calles nos traslada a esa sensación onírica que recuerda al dulzor de la marihuana en una charla tranquila y que te recuerda que siempre es una buena idea conocer lugares nuevos. Y Todo México es uno de ellos.
1 Jun
Damasco. Siria
Damasco gana su asalto cuando hablamos de lo auténtico. Sin el encanto monumental de Estambul y su fusión de culturas, la ciudad se muestra como megalópolis pura en el corazón del Islam. La capital de un país en el eje del mal. La capital de un país donde aparecen los burkas y las contaminaciones turísticas apenas distorsionan la vida de los Sirios. Su bazar no tiene el colorido de otros bazares grandes donde los vendedores te atacan al grito de ¿Qué pasa neng? O te cuentan el último de Chiquito de la Calzada, pero en él compran los sirios; y las sirias muelen a codazos y empujones a las turistas en las colas del mercado, quizá algo resentidas con su libertad occidental.
Damasco tiene ese punto en sus mezquitas o en el barrio cristiano. El punto de la realidad sin concesiones y del día a día que pasa entre las miradas obscenas de los hombres a las mujeres poco tapadas. Puede que tengan que cambiar muchas cosas en ese país, pero ya he dicho aquí que cuando viajo no juzgo, solo observo y antes de que todo cambie, es interesante visitar Damasco.
25 May
Estambul (Turquía)
Estambul es así; sucia, caótica, desordenada y con ese punto de megalópolis que solo modera la presencia del mar y los cientos de museos vivos que adornan la ciudad en cada esquina. El portal de Asía, el portal de la Historia, el portal de la continuidad del imperio romano y la idea de unidad, el portal de las culturas.
Si visitas Estambul precipitadamente y haces caso a las guías turísticas, no entenderás nada. Si usas las guías como esquema y avanzas pausadamente dejando que sea cada piedra la que te visite a ti y alternando los lugares bulliciosos con los recovecos tranquilos, no necesitarás entender nada porque te empaparás de todo. Entre Estambul y tu no tiene que haber diálogo, solo miradas. Ese es el punto de una ciudad que no necesita ser explicada porque perdería encanto, porque explicar la síntesis es humillarla.
18 May
Tachileik, Myanmar (antigua Birmania)
Apenas estuvimos un día en Birmania. La frontera desde Tailandia se cruza a pie y hay que estar de vuelta antes de su cierre a media tarde. Un par de viajes en tuc tuc y dos o tres visitas a templos no pueden darte una idea aproximada de lo que es un lugar, ni de la forma de funcionar de sus gentes; pero el contraste con su país vecino contagia la tristeza de un régimen corrupto y la cancioncilla rítmica de la miseria.
Dos días antes habíamos tenido un accidente en el río Kok del que salimos ilesos de milagro y en el que hubo huesos rotos, cabezas abiertas y secuelas psicológicas en algunos de los afectados. Una semana antes estaba en Noruega tras dejar definitivamente México y los restos de una empresa liquidada en apenas dos meses. Demasiada caña para acordarme de todo con nitidez.
De Birmania me llevé la sonrisa del chaval del tuc-tuc jugando a echar carreras con sus compañeros. En general el bullicio de esos y de otros viejos de 10 años ejecutando la deliciosa actividad de acojonar turistas, siempre me ha parecido un acto necesario de pequeña venganza internacional. Ese día, montado en el tuc tuc y haciendo disimuladamente contrapeso en algunas de las curvas, dejé de ser guiri y me reí con ellos. Espero que la última catástrofe que ha sufrido Birmania no les haya terminado de joder la vida.
11 May
Innsbruck/salzburgo (Austria)
No me gusta Austria. Viena no me entusiasmó en sus vibraciones y solo está entre mis Lugares con Encanto porque, si algo es bonito, hay que reconocerlo aunque no te entusiasme.
Innsbruck y Salzburgo tienen un punto diferente, pero tampoco llegan a conmover. La ciudad tirolesa de Innsbruck resulta un paraje hermoso por su ubicación al pie de los Alpes y por la configuración y colorido de sus calles. Es en invierno cuando la región muestra mayor dinamismo, o al menos eso cuentan, porque nosotros estuvimos en verano. Como recuerdo central, una feria local donde nos emborrachamos un poco y bailamos con los lugareños. Estuvo bien, sin más y sin ser un recuerdo imborrable porque, que le vamos a hacer, son sosos.
Salzburgo vuelve al punto cortesano vienés. Su casco antiguo es muy bonito y la música lo invade todo. Mozart es su hijo más reconocido y el omnipresente reclamo turístico que convierte la ciudad en un concierto de cámara permanente. Mucho músico callejero de conservatorio remarcando la corrección de sus calles; y es esa misma corrección lo que le quita encanto. Para pasar un rato tranquilo sin mayores pretensiones.
27 Abr
Venecia. ( Italia)
Aún siendo una ciudad museo Venecia conserva el embrujo de la piedra vieja y las correrías entre los canales o en la plaza de San Marcos. Los turistas no suelen enriquecer la historia, pero las calles de Venecia nos enseñan los restos de un pasado donde el emblema Ducal conservaba la independencia de las antiguas Ciudades Estado y sus tejemanejes políticos y mercantiles influían en toda Europa.
No vimos la Venecia Real, la que no tiene góndolas ni vaporettos y se mueve entre el asfalto y el tráfico de los coches. De todas formas su camping también tiene encanto y la animación de lo multicultural atenúa la incomodidad del suelo o el tamaño de los mosquitos venecianos y abre la veda de las posibilidades festivas. No es tanto una ciudad con carisma como un enorme escaparate donde se conoce gente y donde pueden pasar cosas curiosas si se maneja bien la magia del momento.




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