4 mar
Según un sondeo de El País, el 68% de los españoles no confía en Mariano Rajoy. Parece que la imagen del presidente se deteriora tras las últimas decisiones que ha tomado, pero también parece que ese deterioro no se traduce en voto.
Tal y como está el asunto, el descontento solo se materializa en cambios de papeletas cuando el ciudadano percibe que existe otra opción viable. De no producirse este requisito, el cabreo se queda justo ahí, en los sondeos. Los socialistas tendrían que tomar buena nota, porque sus estadísticas tampoco terminan de evolucionar y tanto las conclusiones del párrafo anterior, como las necesidades de cambio se hacen evidentes.
Sería sarcástico ver como un PP agobiado y desprestigiado por la crisis, termina esgrimiendo como argumento electoral aquello de “que viene el PSOE”.
Deja una respuesta