Vale, el 22 de Octubre del 2008 – ya ha llovido- escribíamos esto.

Por esas fechas teníamos a un capital con problemas que empezaba a meter en problemas a los estados y a los ciudadanos, teníamos también un estado despistado sobre la estrategia a seguir y a una nación a lo García Lorca, tocando el tambor del sueño.

En un primer momento se habló de un nuevo orden internacional basado en el control del capital financiero. Eran los tiempos del G20 y de la sonrisa profident de Obama y hubo algún indicio – ingenuo de mí – a la hora de intentar replantearse los procesos globalizadores desde el control del capital por parte de las estructuras estatales y supraestatales.

Pero no. Ha pasado el tiempo y los estados han decidido ayudar al capital sin imponer ningún control a cambio. El resultado ha sido el debilitamiento de los propios estados y estructuras supraestatales que se han dedicado a nacionalizar deuda privada a coste bajo, o lo que es lo mismo, a irse poco a poco inmolando para sostener el actual sistema financiero.

¿Que por qué comento todo esto?.Porque en la vida es bueno saber qué es lo importante, de qué va de verdad la partida y entender el ecosistema al completo sin obsesionarse con las partes.

En síntesis. Se ha perdido una gran oportunidad para ordenar el proceso globalizador y las políticas implementadas por los estados siguen permitiendo que el capital se comporte como si nada hubiese pasado, erosionando a un estado mucho más débil de unos años para acá.

¿Que por qué se ha hecho?. Supongo que por intereses, y por el miedo de los propios estados a las turbulencias que podían ocasionar en la nación ( en el ciudadano). Han aparecido las políticas del miedo y se han dado por automáticas algunas tesis económicas bastante discutibles y muy poco discutidas. El resumen es sencillo, por miedo al caos se está intentando elegir la muerte dulce.

Pero hete aquí que aparece la tercera pata del banco que hasta ahora estaba calladita. La nación, que como ya hemos dicho, cuando se cabrea suele expresarse agitadamente, con discursos más o menos elaborados según los casos y con resultados inciertos. La nación no suele pararse en exquisiteces y suele responsabilizar al estado de la situación de las cosas. ¿Hace mal?. Solo en parte, no hay que olvidar que en teoría, el estado es el garante de mantener las reglas del juego, y por tanto el responsable de ajustar los desequilibrios…….y si no lo hace o lo hace mal, está siendo negligente.

Y el cabreo de la nación se llaman revueltas árabes, se llaman los indignados o pueden tener más nombres. Las reivindicaciones pueden ser muchas, pero la raíz de todas ellas es solo UNA. Malestar porque los desequilibrios que ha generado la economía los está pagando el ciudadano y los representantes del estado lo están avalando.

Creo que ya va siendo hora de enterarnos de que la solución de esta crisis es sobre todo política y que las propuestas deben de ser internacionales y TIENEN QUE EMPEZAR POR LOS PAÍSES MÁS INTERESADOS; esto es por los más afectados y España es uno de ellos.. Creo que ya va siendo hora de enterarnos de que o se controla el capital, o las estructuras políticas tal y como las conocemos van a entrar en barrena. Creo que ya va siendo hora de enterrase de que los estados y las estructuras supraestatales tienen que convertirse de verdad en estructuras supranacionales y dar un puñetazo en la mesa. Creo que ya va siendo hora de enterarse de que los desequilibrios que se han producido en los últimos 30 años, hacen imposible un equilibrio sobre sobre las mismas bases e incidiendo en el mismo tipo de políticas que han roto el esquema.

Digo, por ir teniendo claro el panorama. O se empiezan a mover fichas en el sentido que se ha expuesto, o la diferencia de situaciones y velocidades de los diferentes países se va a llevar por delante la UE, la estabilidad de muchos países, los estados de bienestar y a la larga el propio sistema económico, que no hay que olvidar que sigue necesitando determinados elementos a los que se empeña en erosionar.

Y para los que se alegrarían mucho con todo esto. No ha habido una sola crisis global en toda la historia de la humanidad que no haya afectado a la demografía. Así de clarinete. Y no se a vosotros. A mi eso me da pereza.