30 ago
México expulsa a 3.200 policías federales sin derecho a reingreso en ningún organismo policial, y expedienta a otros 1020. De haber sido otro cuerpo de policía, la noticia no hubiese merecido un post, pero la expulsión del 10% de la plantilla federal es significativa.
Y lo es porque este cuerpo fue en su día el abanderado de la lucha contra la corrupción basándose en que una policía mejor formada y mejor pagada sería menos vulnerable a la sacrosanta mordida.
Si hay algo que te enseña México es que la honradez está bastante más relacionada con los valores personales que con el nivel de renta. Lo que parece que sí está relacionado con el nivel de renta son las pretensiones en la cuantía de los donativos, y la federal ha terminado especializándose en estrechar relaciones con el narcotráfico. Precisamente para eso, para seguir siendo fiable en esa lucha se realiza esta limpia.
No quiero abusar del humor mexicano. De hacerlo tendría que decir que los federales más corruptos siguen en el cuerpo, porque son los que han pagado mordida para que no les cojan. Con todo hay que reconocer que Calderón es aventado y que le está echando bemoles a la cosa. Puede que le estén faltando políticas de legalización para empezar a deshacer el nudo y que a veces esté confundiendo el problema del narcotráfico con otro mucho más global. El de la corrupción y el de la falta de vertebración de un país con una clase media muy débil y unos mecanismos de redistribución de la riqueza inexistentes.
La policía federal no es el problema, o al menos no lo es más que otros cuerpos de policía, que la clase política, que el ejército, que la pobreza, que el arraigo cultural de la corrupción, o que todo el poder judicial en su conjunto; pero al menos es un inicio.
Estoy seguro de que Felipe Calderón y yo no coincidiríamos políticamente en muchas cosas, pero también creo que es el primer presidente de México que cree que gobierna por el bien del país desde Lázaro Cárdenas. En fin. Cosas de los Estados Unidos Mexicanos.