Por estos lares nos importan menos los 10 años de Zapatero liderando el Psoe y algo más los 6 que lleva en Moncloa. El reinado del monclovita empezó con legalizaciones matrimoniales, retiradas de tropas de Irak, aumentos en pensiones y salarios mínimos y medidas tan acertadas en lo social como prometedoras en lo político. Nunca he sido entusiasta de nadie, pero hubo un tiempo en el que me plantee votar a este Zapatero. Fue en el 2004, vivía en México y confieso que al final no lo hice por lo complicado del tema y por la escasa trascendencia del voto foráneo.

 Hasta ahí mi apoyo a Zapatero. Luego empezaron las bajadas de impuestos de izquierdas, el escaso interés por la economía mientras generara crecimiento, la poca visión política a medio y largo plazo en relación a nuestro modelo de desarrollo, la inactividad ante un mercado laboral mileurista y ante un problema brutal de acceso a la vivienda, la poca preocupación por una mano invisible que estaba endeudando al ciudadano medio, por una banca que repercutía sus deudas en amenazas al Estado o por una clase política corrupta desde lo local a lo nacional. Todo regado con muchas medidas de cara a la galería y de escaso calado.

 El broche lo conocéis. En 2007 se abre mileurismo como un documento escrito de varios amigos, y empieza la ciencia ficción. Se empiezan a hablar de problemas de los que no hablaba ni dios en la izquierda española. Se empieza a hacer crítica económica cuando no la hacía ni dios en la izquierda española.  Se empieza a anunciar lo que va a pasar desde la teoría política y se intenta ser constructivo aportando soluciones – acertadas o equivocadas -. Un año y pico en el que ni va a llegar la crisis, ni va a haber problemas, ni nadie se plantea absolutamente nada, porque España sigue yendo bien. Otro año largo en el que la crisis española solo es un reflejo de la coyuntura internacional.

 Hoy, ZP es un político acabado y España un país con problemas. Y no estoy contento, nada contento, porque sigo pensando que no se está actuando sobre los problemas reales de este país. Aun así, supongo que tenemos que darle las gracias a un presidente que se debate entre el catastrofismo y el “no estamos tan mal”, según a quien se dirija. Posiblemente sin él, este blog nunca hubiese pasado de los 1.000 posts en menos de 3 años, y quizá por el deterioro de la situación política, este blogger ha decidido tomarse unas vacaciones y ralentizar su ritmo de publicación tras la vuelta.

 Supongo que al final se contagia la desidia.