23 jun
La reforma liberal laboral seguirá su curso con las bendiciones implícitas del PP. Los populares parecen haber descubierto el camino de lo políticamente correcto que el bueno de Durán i Lleida les enseñó en anteriores votaciones, y que ya usara Ansar para llegar a Moncloa.
El ejecutivo vuelve a recibir otro varapalo al quedarse solo en la votación. Los socialistas van a necesitar capacidad de encaje a partir de Septiembre, porque la coyuntura del panorama político va a moverse, y casi ninguno de esos movimientos van a ser buenos para el PSOE.
No es una cuestión ideológica; es solo una cuestión pragmática; y la praxis dice que Zapatero no puede permitirse ni dudas en el interior del partido, ni más meteduras de pata a la hora de manejar temas delicados. Si el ejecutivo quiere llegar a 2012, va a tener que sufrir una profunda crisis de gobierno. Si no, va a ser complicado que lo consiga.
Lo de la renovación es otra cosa. Esa se hace en la oposición, reflexionando, ilusionando, con un candidato nuevo y posiblemente con una evolución clara del partido socialista. A partir de ese momento, la izquierda será más ciudadana o no será. Y cuando digo más ciudadana no me refiero a un acercamiento a la parte más militante de la ciudadanía de izquierdas, sea de una corriente o de otra.
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