16 jun
Hace muuuucho tiempo que no escribo y tras mi estancia en este páramo de la España nacional – catolica me aburro tanto que he decidido que no estaría de más aburrir también al personal. Quééé leee jodan!!!
Hete aquí por lo tanto este breve post inspirado tras una discusión con quién no debía acerca de cosas de las que no debía, referidas al papel de los poderes públicos, el paro, el rol de la economía y todas esas cosas que tenemos tan de actualidad y nos tienen tan intrigados. Efectivamente, amigo surco, tu amigüito favorito volvió a meter la pata (aunque básicamente se la suda… mientras produzca…). Y si te conozco un poco, correrás entre cotilla y divertido a llamarme por teléfono para coserme a preguntas. Al tiempo…. Si es que cotilla lo eres un rato largo…
Una cosa no puedo negar a mi interlocutor, brutal en su exposición acerca de lo que deberían ser los impuestos, los currantes y todas esas cosas tan actuales, y es que aquí se cuecen habas que algunos tendrán que comerse cuando estén caducadas. La “democracia social de mercado” a la europea se – va- al- gua-no y, los que tenemos niños pequeños, deberíamos empezar a preocuparnos por la suerte que les espera a nuestros churumbeles.
La política está sola, muy sola. Y en gran parte se lo merece. Pero u ocurre algo o lo que ha sido considerado como uno de los mayores logros de la humanidad (la pax social desde la segunda mitad del siglo XX) se nos va al guano en dos o tres generaciones, y no volverá hasta dentro de dos o tres reencarnaciones. Y lo jodido es que no ocurrirá nada.
Nos llegan tiempos en los que volveremos a tener que preocuparnos por tener cintura y no llevar los dos pies puestos en el mismo zapato. Tiempo al tiempo, pero los que nos suceden verán retrocesos para los que no estaban preparados. Y ahí se notara mucho, mucho que nuestros esquemas mentales, que la cultura del hedonismo que nos ha visto crecer y que nos a permitido aspirar a placeres “de realización personal” serán nuestros mayores enemigos, y nos recorreremos (o se recorrerán) el camino a la inversa del que hablaba Daniel Bell en su libro Las contradicciones culturales del capitalismo (ya, ya sé que queda muy cultureta, pero sus lo recomiendo. No tengo ni flores de que editorial lo edita y paso de buscarlo, pero si alguien quiere saber más cosas, por mi “perfesto”).
Me temo que este va a ser el mayor problema de los que nos sigan (y hasta de nosotros mismos si la borrasca se adelanta), porque poco a poco nos hemos cargado hasta los recursos sociales más informales y básicos que teníamos para protegernos de todo esto (solidaridades básicas sin ordenador mediante – familia, barrio y esas cosas)
Me ha salido un post súper críptico, pero es que estoy de un vago que te cagas…
3 Responses for "Vientos de Cambio"
Nada que se me había olvidado ponerte el título.
Editado.
Por cierto, optimista te veo desde los Toledos.
Pues sí, preocupados por el todoterreno de la puerta y el pisito en la playa, se nos ha olvidado que el estado de bienestar era un médico y un maestro en condiciones, y ahora vamos camino de perderlo.
Además, en esas mismas preocupaciones, trabajando para tener cosas que no disfrutamos, también se nos ha olvidado que teníamos hijos jugando todo el día a la play station y abuelos con telarañas en las residencias, y claro, ahora hay exclusión social.
qué pena… mare mía…
Pues sí, preocupados por el todoterreno de la puerta y el pisito en la playa, se nos ha olvidado que el estado de bienestar era un médico y un maestro en condiciones, y ahora vamos camino de perderlo.
Además, en esas mismas preocupaciones, trabajando para tener cosas que no disfrutamos, también se nos ha olvidado que teníamos hijos jugando todo el día a la play station y abuelos con telarañas en las residencias, y claro, ahora hay exclusión social.
qué pena… mare mía…
Deja una respuesta