29 jun
Erase una vez un dignatario que prometió a otro dignatario que se iba a aprobar el Estatut que decidiera Catalaunicum. Por aquellos días, el tema tenía más o menos la misma importancia para el ciudadano que el extraño color de las púas de espinete; pero aquello era lo de menos. Resulta que se empezó a caldear el ambiente y la expectación general llegó a ser tal, que el ciudadano pensaba que sin aquel documento Catalaunicum no tendría futuro y que el papiro de marras iba ser una mezcla entre la piedra filosofal y la quintaesencia del maná divino.
En eso estábamos cuando llegó al reino otro comisionado, famoso por su espíritu de concordia. “la ocasión la pintan calva” dijo el baranda en cuestión. “si hace falta, nos negaremos a todo, incluso a lo que poco después aprobaremos en Al-Andalus”. ¿O es que solo van a sacar tajada de esto los dignatarios?
Y al fin llegó el día de la consulta, y los pescadores, los charcuteros, los mesoneros y todos aquellos a los que hasta meses antes el tema se la traía pendularia, corrieron a votar en conciencia, convencidos de que si había tanto revuelo, la cosa tenía que ser importante.
Hubo gran alborozo con la aprobación de aquello, aunque algunos testigos presenciales cuentan que vieron al comisionado jurar que la cosa no iba a quedar ahí, y que ya veríamos quien reía el último cuando el tema llegase al consejo de sabios.
Pasaron los años, muchos años en los que las caras fueron cambiando y en los que aquel papiro estuvo en manos de los sabios del reino, que no se ponían de acuerdo sobre las bondades de lo votado democráticamente. Todo ese tiempo sirvió para que los ciudadanos, los mandamases y los que apoyaban a una u otra facción hiciesen de aquello una cuestión de genitales identidad nacional o amenazaran algo tan artificial en origen como democrático.
Al fin llegó el día en el que alguien tuvo la brillante idea de fraccionar el documento y aprobarlo por partes para llegar a un acuerdo. Como ya habrán adivinado, la solución no contentó a nadie. Indignó a unos, puso en evidencia a otros y creo discordias entre gentes del mismo bando ante el problema de tener que ganar las siguientes elecciones. Solo algunos ancianos recordaban como al principio a casi nadie le importaba demasiado todo aquello, cómo luego se aprobó democráticamente un texto y cómo después un consejo de sabios promulgó lo que consideró oportuno. -Nada extraño-, le dijo un paisano a otro un buen día en el que recordaban la historia. En un reino donde hay demasiados intereses es normal que se originen historias interesantes; aunque al final unas sean reales, otras artificiales y casi todas terminen convirtiéndose en una perogrullada.
28 jun
El G20 sigue discutiendo el modo de salir de esta crisis. Mientras Obama quiere mantener los estímulos a la economía, Europa apuesta por los recortes como contrapunto. Curiosamente son los mercados los que están premiando al $ frente al Euro, aunque somos los europeos los que estamos siguiendo a pies juntillas la lógica liberal.
¿Queda alguna duda de que las crisis se llaman crisis, precisamente porque no hay guiones claros?. ¿O es que tiene lógica que se ataque la deuda europea frente a la de unos EEUU que dan la larga cambiada al hablar de la reducción del déficit?. ¿Queda alguna duda de que como sigamos pagando las cuentas de los bancos sin pedir nada a cambio, el capital financiero va a ser cada día más fuerte y nosotros más débiles?.
¿Hay que controlar el gasto innecesario?. Sí. ¿Debemos reducir la inversión pública bien planificada?.No. Porque es el Estado quien debe mostrar el camino a la economía real para su recuperación. El resto es ruido o coyuntura, porque si tu economía real es fuerte, no te quepa duda de que los mercados te terminarán haciendo fuerte. Zapatero ha perdido una buena oportunidad a la hora de direccionar su gasto hacia áreas estratégicas o a la hora de no acometer recortes en áreas no estratégicas, pero eso no quiere decir que Merkel tenga razón. Seguimos teniendo la labor pendiente de que se oigan otras voces en el seno de Europa y ya es hora de que algunos países tengan un discurso propio. Entre ellos España.
24 jun
Siendo realista, el optimismo es una buena cualidad en circunstancias normales. En general sube la autoestima y retroalimenta las posibilidades de éxito. Cualquier empresa del mundo sabe que tener ligeramente engañados a sus ejecutivos para que pequen de optimistas, mejora la cuenta de resultados.
El problema viene cuando el exceso de optimismo te hace perder la realidad. Si tu discurso dista mucho de esa realidad, la gente sonríe y piensa que eres un iluminado. Pero si tienes responsabilidad sobre esa realidad, puedes llegar a resultar irritante.
Zapatero ha calificado de satisfactoria su presidencia europea. De no conocernos todos, alguien pudiera pensar que Zapatero tiene la virtud de aprender a vivir con muy poco, pero no es así. El problema del presidente va más por terminar creyéndose sus propias justificaciones, que por un exceso de estoicismo, y eso en un dirigente es más preocupante.
La presidencia española de Europa se ha caracterizado por la urgencia, la pérdida de autonomía nacional, la pérdida de discurso en el gobierno, la imagen de un gobierno ko, la soledad parlamentaria, y un largo etcétera de contradicciones comunicativas. Es cierto que ha habido un brindis final interesante, pero a día de hoy es solo eso. Un brindis al sol. Debemos alabar a nuestro presidente. Ha tardado dos milenios en descubrir a Séneca.
23 jun
La reforma liberal laboral seguirá su curso con las bendiciones implícitas del PP. Los populares parecen haber descubierto el camino de lo políticamente correcto que el bueno de Durán i Lleida les enseñó en anteriores votaciones, y que ya usara Ansar para llegar a Moncloa.
El ejecutivo vuelve a recibir otro varapalo al quedarse solo en la votación. Los socialistas van a necesitar capacidad de encaje a partir de Septiembre, porque la coyuntura del panorama político va a moverse, y casi ninguno de esos movimientos van a ser buenos para el PSOE.
No es una cuestión ideológica; es solo una cuestión pragmática; y la praxis dice que Zapatero no puede permitirse ni dudas en el interior del partido, ni más meteduras de pata a la hora de manejar temas delicados. Si el ejecutivo quiere llegar a 2012, va a tener que sufrir una profunda crisis de gobierno. Si no, va a ser complicado que lo consiga.
Lo de la renovación es otra cosa. Esa se hace en la oposición, reflexionando, ilusionando, con un candidato nuevo y posiblemente con una evolución clara del partido socialista. A partir de ese momento, la izquierda será más ciudadana o no será. Y cuando digo más ciudadana no me refiero a un acercamiento a la parte más militante de la ciudadanía de izquierdas, sea de una corriente o de otra.
21 jun
Y es que llegados a este punto, lo de menos son las leyes y la importancia de lo político se centra en la praxis. Una vez pasada la línea de la ley de partidos y centrándonos exclusivamente en cómo abordar la fase final de ETA; solo nos queda la estrategia.
Rubalcaba y Eguiguren aciertan en la clave del asunto, y esa no es otra que la madurez interna del entramado abertzale, o lo que es lo mismo, esa no es otra que ponderar los posibles beneficios de dejar que Batasuna se presente a las elecciones, o apostar por seguir estrangulándoles hasta “madurar” esa situación por agotamiento.
Lo único que se desprende de todo esto es que ETA ya es historia. En los 80, nadie en su sano juicio hubiese podido plantearse la conveniencia de una u otra estrategia sin temor a una reacción popular importante. Hoy esa reacción no existe y la baza diferenciadora de batasuna tampoco; y eso no tiene vuelta atrás.
Se puede estar de acuerdo con la primera tesis y apostar por concederle a Batasuna espacio político a cambio de un desmarque total de ETA. Si se consigue una ruptura de puentes definitiva, es una cuestión de tiempo que la parte que no se integre, termine siendo un grupúsculo más o menos organizado de delincuentes comunes. El riesgo está en constatar que esa ruptura es sincera, definitiva y sin posibilidad de marcha atrás y no un movimiento para conseguir financiación y presencia política.
Si se decide seguir apretando las clavijas, se corre el riesgo de polarizar el conflicto y de proporcionar argumentos al sector más radical.
Creo que se debería facilitar ese proceso integrador, pero también creo que las condiciones políticas tienen que ser lo suficientemente leoninas como para no depender de interpretaciones o medias palabras. Si el gobierno consigue esa coyuntura debería arriesgarse y liderar el proceso; si no. No. Ahora nos queda ver la habilidad del ejecutivo para conseguirlo y el grado de voluntad de Batasuna para facilitarlo, porque tal y como están las cosas, lo más fácil para Madrid es ser conservador y no mover ficha. Ellos mismos
18 jun
La Unión Europea ha decidido crear una tasa sobre las transacciones bancarias y apostar por la transparencia de los mercados haciendo públicos los tests de solvencia bancaria.
Aún no sabemos si la cosa va a quedar en un brindis al sol o va a plasmarse en algo concreto; porque parece complicado ponerse de acuerdo en como aplicar la tasa y casi imposible convencer al G20 de una implantación global de las medidas. Con todo, dar el primer paso siempre es mejor que quedarte quieto.
Un buen broche para una presidencia en la que Zapatero ha salido más tocado que favorecido, gracias a las medidas que se nos han impuesto desde la Unión.
Si esta crisis va a servir para algo es para constituirse en el examen definitivo de Europa. Si la unión quiere sobrevivir va a tener que empezar a plantearse que tiene que hacer política y eso es algo radicalmente distinto al entramado de intereses y politiqueo que han hecho de Bruselas un ente ajeno al ciudadano. No ha sido bueno un arranque en el que Alemania ha impuesto al resto sus tesis. No ha sido bueno un arranque en el que un estado considera que para tirar del carro tiene que imponer todas sus condiciones. Y no lo ha sido porque lo peor que le puede pasar a la Unión es que el ciudadano termine de darle la espalda. Tenemos la oportunidad de hacer una Europa lejana a ese “que hay de lo mío” tan popular en España. Lo de hoy ha sido una buena medida, pero me temo que globalmente estamos muy lejos de la fórmula adecuada.
16 jun
Hace muuuucho tiempo que no escribo y tras mi estancia en este páramo de la España nacional – catolica me aburro tanto que he decidido que no estaría de más aburrir también al personal. Quééé leee jodan!!!
Hete aquí por lo tanto este breve post inspirado tras una discusión con quién no debía acerca de cosas de las que no debía, referidas al papel de los poderes públicos, el paro, el rol de la economía y todas esas cosas que tenemos tan de actualidad y nos tienen tan intrigados. Efectivamente, amigo surco, tu amigüito favorito volvió a meter la pata (aunque básicamente se la suda… mientras produzca…). Y si te conozco un poco, correrás entre cotilla y divertido a llamarme por teléfono para coserme a preguntas. Al tiempo…. Si es que cotilla lo eres un rato largo…
Una cosa no puedo negar a mi interlocutor, brutal en su exposición acerca de lo que deberían ser los impuestos, los currantes y todas esas cosas tan actuales, y es que aquí se cuecen habas que algunos tendrán que comerse cuando estén caducadas. La “democracia social de mercado” a la europea se – va- al- gua-no y, los que tenemos niños pequeños, deberíamos empezar a preocuparnos por la suerte que les espera a nuestros churumbeles.
La política está sola, muy sola. Y en gran parte se lo merece. Pero u ocurre algo o lo que ha sido considerado como uno de los mayores logros de la humanidad (la pax social desde la segunda mitad del siglo XX) se nos va al guano en dos o tres generaciones, y no volverá hasta dentro de dos o tres reencarnaciones. Y lo jodido es que no ocurrirá nada.
Nos llegan tiempos en los que volveremos a tener que preocuparnos por tener cintura y no llevar los dos pies puestos en el mismo zapato. Tiempo al tiempo, pero los que nos suceden verán retrocesos para los que no estaban preparados. Y ahí se notara mucho, mucho que nuestros esquemas mentales, que la cultura del hedonismo que nos ha visto crecer y que nos a permitido aspirar a placeres “de realización personal” serán nuestros mayores enemigos, y nos recorreremos (o se recorrerán) el camino a la inversa del que hablaba Daniel Bell en su libro Las contradicciones culturales del capitalismo (ya, ya sé que queda muy cultureta, pero sus lo recomiendo. No tengo ni flores de que editorial lo edita y paso de buscarlo, pero si alguien quiere saber más cosas, por mi “perfesto”).
Me temo que este va a ser el mayor problema de los que nos sigan (y hasta de nosotros mismos si la borrasca se adelanta), porque poco a poco nos hemos cargado hasta los recursos sociales más informales y básicos que teníamos para protegernos de todo esto (solidaridades básicas sin ordenador mediante – familia, barrio y esas cosas)
Me ha salido un post súper críptico, pero es que estoy de un vago que te cagas…
15 jun
El gobierno quiere crear 500.000 puestos de trabajo invirtiendo 2.600 millones en investigación. La medida se complementa con la intención de funcionar como elemento de arrastre para al menos otros 6.000 millones en capital privado.
Desde aquí esperamos que este estímulo se entienda de una vez desde el fin de la precariedad investigadora en este país y desde una visión realista que acerque a la empresa a otra realidad de mercado. Porque si hace falta algo en este país es que investigación y empresa empiecen a hablar el mismo idioma.
Entre tantas pifias, debemos alegrarnos por esta medida. El esfuerzo en inversión del Estado en estas épocas tiene que ser especialmente significativo y bien direccionado , porque no solo estamos hablando de salir de la crisis, estamos hablando de cómo se sale y de qué solidez queremos para el futuro. Si hace unos días aplaudíamos la decisión alemana de invertir 12.000 millones en I+D, debemos aplaudir la iniciativa gubernamental. Ahora nos queda por ver como se gestiona y desde qué perspectiva se activa, porque como todo, son importantes las ideas y las inversiones, pero aún es más importante la forma de bajarlo todo al suelo. Y en esto, al gobierno no le queda demasiada credibilidad.
14 jun
Con el panorama actual y los recortes que van a producirse en toda Europa, la huelga general en España tiene una importancia relativa. Y lo digo con el convencimiento de que los sindicatos van a tener que hacerla, aunque les salga mal. Porque las huelgas no solo se plantean para conseguir cosas o hacer que se retiren decretos, se plantean también para que alguien se lo piense antes de decretar el siguiente.
Digo que la importancia de la huelga es relativa porque parte de estas políticas restrictivas se han diseñado en el seno de Europa y de los organismos internacionales. Si los sindicatos quieren dar una respuesta en la misma medida deben evolucionar y van a tener que plantearse, no como posibilidad, sino como prioridad, una movilización a nivel europeo contra la línea marcada por Merkel.
Sería irónico que los primeros en entender el internacionalismo allá por el siglo XIX , se quedaran atrás ante el primer pulso masivo del capital en el continente. Es tarde para que los sindicatos cambien determinadas pautas de conducta que les han hecho debilitarse, pero no es tarde para que innoven por primera vez en muchos años a la hora de articular respuestas. Quizá tengan que producirse algunas huelgas generales en diferentes países para llegar a eso, pero si los sindicatos no quieren quedarse fuera de juego, van a tener que ir articulando respuestas más amplias, aun con la dificultad de que las realidades laborales y los desarrollos del estado de bienestar de los países miembros no sean homogéneas. Es eso, o cada vez va a ser más evidente el desequilibrio global de fuerzas, y los sindicalismos nacionales van a terminar siendo una anécdota en poquito tiempo.
Ah, y con todo lo que se les pueda reprochar, eso sería pésimo.
13 jun
Me parece bien que Felipe González haya decidido echarle una mano al presidente. A estas alturas, el PSOE va a necesitar casi todas esas manos. Supongo que la estampa ha podido animar algo a una militancia socialista despistada y puede que incluso propicie un nuevo abrazo de Vergara en la próxima crisis de gobierno.
El ex presidente sigue teniendo unas condiciones innatas para la política de las que carecen casi todos sus señorías; eso es un hecho. Pero es una lástima que no compartamos el mismo concepto de gobernar con valentía.
Ser valiente es poner en su sitio a la banca y no disimular sus pérdidas con inyecciones de capital y financiaciones a precio de saldo. Ser valiente es meterle mano a una configuración política del estado insostenible. Ser valiente es ser capaz de tener un discurso político propio en Europa y conseguir articularlo buscando los apoyos suficientes. Ser valiente es acometer una reforma fiscal necesaria. Ser valiente es abordar el dualismo del mercado laboral de verdad y no enmascarar en el término una reforma liberal impuesta. Ser valiente es facilitar la recuperación de la empresa mediante el papel de liderazgo estatal y poner las bases de ese nuevo modelo económico. Ser valiente es ser capaz de discernir y de aplicar las medidas que le vienen bien a tu economía, y separarlas de las que no van a aportar demasiado. Ser valiente es valorar hasta donde nos interesa pertenecer a algo y a qué precio.
Lo otro no es ser valiente. Lo otro es ejecutar con mayor o menor grado de eficiencia unas medidas impuestas.
No estaría mal que ambos presidentes se juntaran de una vez para ser valientes. Estoy seguro de que nos íbamos a enterar de las diferencias