José Luís Moreno dice que no sobornó a Jaume Matas y que la noticia ha trascendido debido a un trabajador resentido con el artista. Solo la envidia se extiende en este país a la velocidad de la corrupción, así que nunca sabremos la verdad del asunto. Puede que el ventrílocuo sobornara a Matas o puede que no cayera en que debía hacerlo; lo que parece cierto es que en cuanto vivimos una etapa expansiva, la corrupción se multiplica y pone en evidencia el escaso sentido cívico en el que se cimienta un país aparentemente desarrollado.

 El PP tiene que tomar cartas en el asunto, suspendiendo al  presidente balear. Sigue en juego la poca credibilidad que le queda a la política; pero sobre todo sigue vigente el lamentable espectáculo que nos ofrece la derecha desde Madrid a Baleares pasando por Valencia. ¿Terminaremos buscando un político honrado con la linterna de Diógenes?.

 Queda una semana hasta la próxima cifra de paro y el ciudadano cada vez alucina más al comprobar el desmadre de los que se suponen que velan por el sistema. Puede que esto solo lo arreglemos entre todos, pero lo cierto es que a la hora de joderlo, unos lo han jodido más que otros; y no estaría de más que el peaje para salir del hoyo fuese contundente y progresivo