Que digo yo que si te hacen secretario de Estado de comunicación y después te dicen que tienes que convencer al país de que este gobierno tiene claro como salir de la crisis, tienes que pensar aquello de “ soy periodista, no prestidigitador”.

 El problema del ejecutivo no es tanto el de una mala política de comunicación como el hecho de que es el propio jefe el que improvisa constantemente y el que muchas veces se comunica demasiado. Tampoco va a ser fácil meter en vereda a unos ministros que están más acostumbrados a hacer el tipo de declaraciones  que piensan que serán aplaudidas por Zapatero , que a  ejercer la comunicación de su ministerio con responsabilidad política calculada.

 La solución del guirigay que tiene por delante Monteira va a depender de su ascendente sobre el presidente. Todas las organizaciones se parecen al gerente como una mascota a su dueño y el ejecutivo no es una excepción. Si el ex – director de público logra que Zapatero sea constante en su opinión, tal vez consiga que el gobierno termine transmitiendo sensación de calma y de que sabe lo que hace.

 Claro que para eso, Zapatero no puede hacer declaraciones de signos diversos en política internacional cada vez que presione el PP, los ministros no pueden parecer una hermana mayor defendiendo visceralmente al niño apaleado y el ejecutivo no puede seguir lanzando globos sonda del pelo de la edad jubilación o de quien cobra o deja de cobrar la prórroga del subsidio por desempleo. ¡Pobre Monteira!, creo que a partir de ahora puede descojonarse de los trabajos de Hércules en esta España tan llena de paro. En fin.

 Pd: No entro en si es ideal o no que un periodista ocupe este puesto. Personalmente creo que para el gobierno sí; y para el periodista no.