Es correcto que el ejecutivo apueste por el ICO y el establecimiento del crédito para autónomos y PYMES. La situación que tienen hoy muchas empresas productivas ronda la suspensión de pagos por falta de liquidez. El resto de las medidas planteadas por el gobierno van en la misma línea que hemos propuesto en este blog. Bien la revisión del excesivo número de cargos políticos que deambulan por el país sin utilidad manifiesta y correcta la revisión del salario de los directivos de empresas públicas; que no hay que olvidar que son las de todos. Alguien dirá que todo eso es el chocolate del loro, pero tampoco es lógico que mientras el dueño sufre, su loro siga comiendo chocolate. Sigo echando de menos un replanteamiento de la vida municipal y de las estructuras políticas del Estado o  un reordenamiento financiero desde la participación pública controlada,  y creo que esos son capítulos a abordar, por mucho que generen críticas. 

 Las medidas se completan con un intento de reactivar  algunos gremios circundantes a la construcción. España no puede repetir la burbuja que ha experimentado los últimos años, pero no hay que olvidar que la construcción y sus aledaños son actividades que tienen que seguir funcionando, que son intensivas en mano de obra y que hoy están hundidas. Dimensionarlas es correcto. Querer que vuelvan a tirar del carro, no. Nos queda ver en que sentido quiere entenderlas el gobierno.

 ¿Qué nos queda?. La parte creativa. Las medidas que van encaminadas a construir una economía nueva que genere tejido industrial y empresa productiva a futuro. Mientras no abordemos el gasto público en estructuras de manera profunda y no seamos capaces de fomentar nuevas oportunidades de negocio en ámbitos socialmente útiles o que ofrezcan posibilidades de empleo de calidad, no habremos invertido la ecuación. El gobierno ha estado bien; pero sigue centrado en medidas de ahorro estructural leves o paliativas a la hora de generar empleo. Hay que profundizar las primeras y superar las segundas.