Nunca he sido pescador, quizá porque no he heredado algunos hobbies familiares relacionados con fulminar bichos o porque no tengo demasiada paciencia para ciertos temas. No lo sé. Lo cierto es que aunque os parezca mentira antaño existía gente que tenía habilidad para pescar a mano. De hecho este tipo de pesca terminó relacionándose con prácticas medio furtivas al estilo de la caza con hurones o el uso de cepos.

 ¿Qué a qué viene esto?. A que sí he sido charlatán y como me lío a cascar con todo el mundo, hace años conocí a un tipo con esta cualidad. Parece ser que para llevarte al huerto a un barbo en plan artesano hace falta arte, cierta colocación y bastantes reflejos y “saber estar”.

 El PP tampoco sabe pescar a mano y aunque antaño muchos de sus señoritos eran medio furtivos, no terminan de colocarle el cepo a esto de la dialéctica parlamentaria. La cosa es que en las filas populares tienen  prisa por instalarse en el coto monclovita y han decidido desempolvar el tema de ETA, seguir con el caso faisán y asegurar que Rubalcaba ha sido elegido por la banda terrorista al estilo Berlanga en la escopeta nacional; supongo que después de haber perpetrado el atentado de Atocha.

 Visto lo visto, lo único que le puede salvar a Zapatero es que el PP siga disparando su munición con temas que solo engorilan a los suyos. Que los populares se metan en las cosas de interior de esa manera es una temeridad, y hacer determinadas acusaciones gratuitas, una irresponsabilidad. Es curioso, porque son dos de los defectos que achacan a este gobierno y de los que se supone que quieren salvarnos los conservadores. Es lo bueno de la derecha española. Siempre tienen una forma muy particular de salvar a España; el problema es que si insisten por esa vía, puede que de camino pierdan unas elecciones.