Ya lo decía Fray Bernardo de Sunsunilla, la única forma de convertir a Tirios y Troyanos es regalarles catecismos diferentes. El viernes llegué a pensar que Zapatero había hecho algo similar con patronal y sindicatos y que cada uno tenía su propio documento. Parece que no. Parece que los dos tenían el mismo y que hemos asistido a un cierto envainamiento de posturas por parte del ejecutivo y a la petición explícita hacia ambas partes de que sean benevolentes con el gobierno.

Zapatero ha controlado, en parte, un caballito que se le había desbocado y al que él mismo había dado rienda suelta al cometer numerosos errores. La imagen de un gobierno grogui y de un presidente obsesionado con Obama queda matizada con el logro de un nuevo relanzamiento del diálogo social, pero vuelve a ponerse de manifiesto la descoordinación del ejecutivo, y ya son demasiadas veces.

El presidente no sabe liderar equipos, no hay planificación estratégica de políticas a seguir, carece de la suficiente visión estatalista como para entender la cosa pública y a su propio gobierno como un todo, y sigue quemando de manera impenitente sus gabinetes. ¿Para cuando la siguiente crisis de gobierno?. ¿A cuantos ministros les queda algo de credibilidad a día de hoy?. No me creo que uno tras otro, TODOS los ministros socialistas se dediquen a hacer propuestas sin el debido consenso con Moncloa. Hablamos de otra cosa. Hablamos de un presidente que usa a sus ministros para crear globos sonda y elaborar sondeos de opinión. Si salen bien, adelante. Si salen mal, Zapatero se reserva el derecho a aparecer como salvador del débil y deshacedor de entuertos. Señor Presidente,  a día de hoy es usted el peor de los jefes posibles. Y no lo digo yo, empiezan a decirlo las encuestas. Haga autocrítica de una vez y cambie de modo de liderar…..y hágalo rápido; porque ahora hasta usted sabe que se le acaba el tiempo.