A estas alturas este post no es novedad y empieza a ser un clásico en mileurismo. Todas las primeras semanas de mes tenemos que abrir con la cifra de paro y esta semana nos toca una de quitar el hipo. 125.000 parados son difíciles de justificar desde la óptica de la recuperación. El gobierno empieza a no tener argumentos y a lanzar algunos debates extraños sobre reformas laborales. ¿Es inteligente intentar tapar un borrón con un escupitajo?. No demasiado. Personalmente creo que lo único que se consigue es estropear más la hoja.

 España parece no terminar de ver la salida de este túnel oscuro en el que nos hemos metido solos. Ni gobierno, ni oposición saben ponerle el cascabel al gato y tiene que ser el ministro de economía griego el encargado de animarnos.

 Creo que lo peor en cuanto a cifras de desempleo ha pasado, y que Enero no va a marcar la pauta de todo el año. Lo creo, o lo quiero creer, porque la verdad es que no termino de creérmelo. Lo que tengo claro es que en plena madurez de la crisis económica aún empezamos a ver el inicio de la crisis política. Las primeras medidas conservadoras serias se debaten en el “marco del diálogo social”. Posiblemente no serán las últimas. Lo malo no es lo que diga o haga el PSOE, lo peor es lo que la situación actual va a justificar al PP a la hora de ponerse el mundo por montera.