Que a un millonario suizo le “calcen” 290.000 Euros de multa por exceso de velocidad, va más allá de la anécdota. Todos sabemos que en España la ley es igual para todos e incluso que para algunos es más igual que para otros. El dinero es esa cosa tan relativa que adquiere su valor en relación a la cantidad que tengas; y a la hora de pagar sanciones administrativas este criterio debería de tenerse en cuenta. En Suiza las multas son proporcionales a tu patrimonio. En España no. Aquí los castigos administrativos pueden ser muy ligeros para los dueños de un Ferrari.

 Dejando el tema de las cuatro ruedas, el debate que nos plantea el millonario del deportivo es extensivo a todo tipo de sanciones. La progresividad de las multas es una cuestión de justicia que puede mejorar la capacidad de recaudación del Estado. No he oído nunca a ningún partido de izquierdas hacer propuestas sobre este tema. Quizá sea bueno quedarnos con algunas cosas de los suizos.