26 ene
El 73% de los españoles piensa que la situación económica es mala o bastante mala. El 27% restante son rentistas o eremitas. El bueno de Corbacho nos dice que no se espera tanto paro en el 2010 y que alguien tendrá que seguir trabajando, aunque solo sea para contabilizar desempleados.
Su excelentísimo es partidario de mantener los 420 euros / mes de ayuda a los que carecen de ingresos y priorizar a los que se quedaron fuera en detrimento de los que la han cobrado todo un largíiiisimo semestre. Es un criterio. El problema es que llegados a cierto punto, siempre es un drama quitarle el taparrabos a un santo para mal vestir a otro. ¿Debería un gobierno socialista permitir que el número de gente que no percibe nada se multiplique?. Puede que la respuesta la tengan las comunidades autónomas, aunque creo que entre unos y otros no pueden retirar las ayudas aún a riesgo de aumentar la deuda.
Por su parte, Díaz Ferrán, presidente de la CEOE y empresario de altos vuelos es partidario de que los salarios no suban de la mano de la inflación y propone un esfuerzo común para repartir los números rojos. La amnesia de Ferrán es contagiosa. Él no recuerda el balance de su empresa y yo no me acuerdo haberle oído ese tipo de declaraciones en tiempos de grandes beneficios. Por aquel entonces, con el IPC era suficiente.
Es posible que necesitemos otros sindicatos pero de lo que estoy seguro es de que necesitamos una renovación en buena parte de la clase empresarial. Los 4 millones y medios de parados ya están arrimando el hombro y muchos de los trabajadores que han visto decrecer sus ingresos, también. ¿Le parece suficiente grado de implicación al presidente de la CEOE?. Quizá Ferrán tenga razón y los que aún trabajamos tengamos que hacer un esfuerzo extra, pero si somos estrictos, puede que una renuncia ahora tenga que llevar consigo beneficios por ley a futuro; bien en salarios, bien en reinversiones. ¿Sería ese un buen inicio de reforma del mercado laboral?.
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