8 Ene
Solo hay una cosa que irrita más que la verdad. Decir la verdad de manera simple y en el momento adecuado. Lo más interesante de la acción de Uralde no ha sido el trasfondo, sino el contraste entre un mensaje simple y el fracaso de una reunión millonaria en presupuesto y en parafernalia. Ya lo decía mi abuelo. La desnudez es siempre el mejor modo de poner en evidencia a los que llevan chorreras.
El problema suele ser que la vanidad es tan estúpida como ejemplarizante en lo colérico. López de Uralde ha pagado los platos rotos del fracaso de la reunión, de la metedura de pata en los protocolos de seguridad y de lo sangrante de su mensaje en una sola detención. Nunca he sido demasiado ecologista, ni de discurso, ni de actitud; lo reconozco y no me enorgullezco. Soy antropocéntrico y me preocupa el medio ambiente como elemento que de no manejarse bien, puede perjudicar al ser humano en un futuro. Ni más, ni menos. Entiendo que existan países a los que la ecología les parezca una moda de europeos pijos que se ponen estupendos después de haber machacado el globo durante 200 años para industrializarse. Eso es cierto, pero también es cierto que entre todos estamos jodiendo el planeta.
Cada loco con su tema. Unos a montar reuniones costosísimas para hacerse fotos y otros a propiciarlas. Y entre tanta locura, creo que la de Uralde es la más sana de todas. Que dure muchos años.




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3 Responses for "López de Uralde y la cólera de Dios."
Don surco, comparto su visión de la ecología en buena medida, aunque no del todo. La prioridad, para mí, es cuidar el planeta para que siga siendo un hábitat apto para los humanos. Desde luego, no me voy a llevar las manos a la cabeza si desaparece una especie: ha pasado muchas veces por causas completamente ajenas al ser humano. Es parte de la selección natural. Si metemos a los humanos por medio, no deja de ser una parte de la selección natural en la cual una especie puede dejar de existir porque no se ha adaptado… a los humanos y sus actividades. Sin embargo, hay dos diferencias fundamentales cuando entran los humanos en juego:
1 – A diferencia de otras fuerzas naturales, tenemos ese invento extraño que se llama ética.
2 – El potencial del ser humano para extinguir especies es considerable. En esto no somos únicos: un meteorito, una glaciación… podrían hacer lo mismo. En cualquier caso, el ser humano podría ser (al igual que ciertas catástrofes naturales) una fuerza capaz de empobrecer, de forma global, la vida en la Tierra, a diferencia de otras causas que simplemente privilegian a ciertos individuos (o especies) sobre otros (u otras).
Creo que el punto 1 debe llevar al ser humano a evitar el punto 2. No podemos pedir a una glaciación que recapacite y decida no ser una catástrofe para la vida en el planeta. Pero sí podemos pedírselo a los humanos.
La cumbre se celebró en un país con una legislación incoherente. Los presidentes no salvan al mundo y las organizaciones que realmente luchan por cambiar algo acaban en el trullo.
Eso sí, mucha razón para el Sr. Surco, cada vez los líderes mundiales están más en pelotas…
Precario, la verdad es que ha sido la exposición más clara del mundo al revés que se ha visto en tiempo. Y tal y como anda el patio, tiene mérito.
Don Red. Fíjese, en este caso no veo tan interesantes los motivos de cada uno, como el resultado final. Creo que existe una responsabilidad clara. Usted hace más hicapié en la responsabilidad con el pleneta y con las sociedades futuras como parte de él, yo incido más en esas sociedades como elemento central del planeta.
Al final nos vamos a encontrar en conclusiones parecidas.
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