7 ene
Es difícil conocer la cifra de paro real en España. A los 4 millones de parados oficiales, debemos sumarle el millón y medio que no se contabiliza por diversos conceptos y restarle aquellos que figuran en el INEM y que trabajan en B. Yo he sido uno de esos parados que estaban en formación. De hecho he sido uno de esos parados que habiendo terminado la formación en Verano, seguía sin aparecer como demandante oficial en octubre – fecha en la que empecé otra -.
No es por enmendarle la plana al gobierno, supongo que no ha habido ejecutivo en apuros o con intención cosmética que no haya interpretado las cifras a su manera. No debemos olvidar que España perdió varios puntos porcentuales de paro oficial en la era Aznar. De la noche a la mañana y por decreto.
Queda interpretar hasta que punto una parte de ese empleo legal, se ha convertido en economía sumergida. Si echamos la vista atrás, no es complicado recordar aquella España de los 80 y finales de los 90 en la que 1 de cada 4 puestos de trabajo eran ilegales. ( link interesante). ¿Está volviendo esa tendencia?. La verdad es que nunca se ha ido del todo. En los últimos tiempos han sido los inmigrantes los encargados de dar respuesta a las necesidades de esa infra-economía. Hoy, junto a esos inmigrantes vuelven a aparecer cada vez más trabajadores autóctonos que la habían abandonado con aquella “legalización” de lo precario que fue la aparición de los contratos basura y que dio una respuesta puntual a la situación del mercado laboral ochentero y de finales de los 90.¿Bueno, malo?¿Quién sabe?. Lo realmente malo no fue la aparición de ese tipo de contratos, sino el abuso reiterado de los mismos, su proyección en el tiempo y su extensión al resto de una sociedad para la que no estaban pensado en origen. El problema es que en este país o se controlan las cosas, o siempre se tiende a abusar del menos protegido.
Como uno lleva trabajando desde los 14 años por diversos motivos, recuerdo bastante bien la España laboral de esos días. He sido trabajador legal, ilegal , inmigrante tirado en Londres, inmigrante de lujo en Latinoamérica – esto más tarde-, e incluso he estado dado de alta en el colectivo agrario. No se si vuelven aquellos días, lo que si se es que el hecho de que suba la economía sumergida puede ser un paliativo temporal, pero no es una buena noticia para ningún país del mundo.
Es positivo que se reúnan gentes que han pasado por experiencias similares de gobierno, e incluso que esas gentes tomen decisiones por consenso para ayudar a un país – y no hablo solo de Zapatero – muy despistado. Pero hay que tener algo en cuenta. Una parte de la situación actual ha venido por no abordar retos laborales a tiempo o por no preocuparnos de la calidad del empleo creado. Sirven las materias grises, pero sirve menos pensar que las soluciones de antaño responden a los problemas de hoy. Me alegro de que se escuche a gente como Solbes o González, pero me alegraría más si se analizase en profundidad lo hecho y TODOS tuviesen clara la única frase de este post que va en negrita. Lo digo con talante y sin acritud.
One Response for "Con talante y sin acritud; pero teniendo ideas."
Repito alguna cosa que creo que ya he dicho alguna vez aquí:
El enorme fraude laboral y fiscal que hay en España es el principal motivo por el que no podemos tener un estado de bienestar comparable a nuestros vecinos europeos.
Una vez dicho esto, hay que entender al trabajador que trabaja en B, bien porque no tiene otra opción bien porque el trabajo es tan miserable que no da para más.
Yo también he trabajado en B en una academia. Antes que yo lo hicieron otros. Hay ciertos sitios donde el trabajo en B es lo normal.
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