Puede que en política la recta no siempre sea la distancia más corta entre dos puntos, pero lo es más veces de las que creemos. El estilo indirecto y obsesivamente quedabién que se ha impuesto en los último años es justo lo que está separando al electorado de “la clase política” . El principio de la cirugía estética nos dice que si elaboramos un discurso lleno de fuegos de artificio, el resultado final será idéntico a otro de ideología contraria y lógica similar. Tal vez por eso Madonna y la Stone se parezcan tanto últimamente. Las dos perfectas, divinas y extraordinariamente artificiales en lo plástico. Una pena, porque al final el morbo suele ser patrimonio de lo auténtico. 

  Puede que en política – insisto -   una suma  final no sea igual a la suma de sus partes y que la victoria en unas u otras comunidades no te de la presidencia a nivel nacional, pero estoy seguro de que una buena vertebración de lo local a lo nacional , junto a un buen liderazgo en las generales influyen decisivamente en la intención de voto.

 Si romper el primer precepto es complicado, mantener un equilibrio a la hora de apostar por el segundo, lo es más. Y sin embargo ambas cosas son la clave política del momento. Credibilidad en el discurso y suma de liderazgos de lo local a lo nacional, como recetas para romper esa selección negativa que parece triunfar en las esferas públicas…..y eso se consigue con soluciones prácticas, comprometidas de verdad y cercanas al ciudadano.

 Madrid es un buen ejemplo de todo esto. El PSOE lleva 20 años sin apostar por un primer espada;  por una forma diferente de hacer política o por ambas cosas a la vez. Sobre todo por ambas cosas a la vez. El resultado tiene mucho que ver con los paseos militares del PP por la Cibeles. Hoy por hoy la Moncloa queda lejos. Igual ha llegado el momento de construir desde lo regional y de romper la lógica de un PSOE llorón y una IU despistada. ¿No?.