28 dic
¿Quién me iba a decir a mí, educado en la tradición cristiana, que un día vería a los cardenales de manifa?
En mi más tierna e inocente infancia siempre creí que un cardenal sería un señor muy buena persona, trabajador, dedicado, sabio y… pobre. Qué desgracia haber tenido que descubrir primero que el voto de pobreza tiene pocos adeptos entre el cardenalato. Que probablemente, de obispo para arriba nunca habrían trabajado. Que, en muchos casos, la dedicación es a los nada cristianos valores de la pedofilia. Que la iglesia, sobre todo sus grandes mandatarios, habían dado matarile o habían perseguido a los mayores sabios del renacimiento. Tomas Moro, Galileo o Miguel Servet, por citar algunos, fueron acallados por sus cognoscientes ilustrísimas. En cuanto a su bondad… En fin, la lista de asesinatos para ascender al papado, su adhesión al poder establecido cuando no ostentado por ellos, su cinismo, sus diezmos, su control social… Que asquete. De verdad.
Pues esta gente, que nada sabe sobre la familia y que nada debería saber sobre el sexo, se ha manifestado. Se ha manifestado para apoyar a su partido (han chupado cámara unos cuantos cargos del PP). Para ver si pueden seguir manteniendo el poder social que pierden según la gente sabe leer. No sólo se manifiestan, se manifiestan dando la vuelta a la verdad. Diciendo que ser gay impide ser buen padre (por eso la iglesia ha practicado tantos abortos en los conventos?). Diciendo que una pareja que se lleva mal no debe divorciarse. Diciendo que el dar más libertades a los demás, es atacarles a ellos. Pues no se divorcie, padre, y, además, hágame caso y no tenga relaciones sexuales que así no tendrá que abortar.
En cuanto a los demás déjenos hacer lo que nuestra moral dicte oportuno. Dé la tabarra en su iglesia, que si fuera por ustedes la tierra aún sería plana y los nobles tendrían derecho de horca y cuchillo sin juicio en sus tierras. Yo no voy a la iglesia a explicar cómo fue inaugurada la Iglesia Romana como controlador social, por Constantino, un auténtico asesino megalómano y amante del poder a cualquier costa. No voy a explicar que casi todos sus mitos y tradiciones están tomados de otros cultos. No voy a contar el gran fraude que su iglesia y ustedes son. No me jodan.
Lo peor de todo el asunto, es que estas mierdas siempre nos las montan en medio del “diálogo social”. Así, es noticia de portada que cuatro señores mayores con faldas que bien pudieran ir del chocheo al más increíble reaccionarismo, pasando por los tocamientos a chavalitos, monten una manifa pagada con sus fieles. En lugar de serlo que están pensando en joder más a los trabajadores mientras las grandes empresas hacen beneficios muchimillonarios a cualquier precio. País de chirigota…
3 Responses for "La manifa ecuménica"
Totalmente de acuerdo. Lástima que cada vez que se quiera avanzar un poco en la laicidad todos sus secuaces se echen al cuello del Gobierno. Al que, todo sea dicho, tampoco hay que pararle mucho para que esté con el freno puesto.
Repito lo que digo siempre en estos casos. Para acabar con estos coletazos de intento de mantener sus privilegios, lo que hay que hacer es eliminar todos los privilegios en el mínimo tiempo posible de la forma más definitiva.
Puede parecer radical, pero mientras la iglesia sepa que tiene privilegios que defender estaremos así. Cuando no tenga, ya se dedicarán a otras cosas y a captar adeptos de forma más “limpia” y menos coaccionadora, como hacen todas las sectas y religiones de la competencia.
[...] by Júcaro La familia cristiana, ¡qué pesadez! Me refiero a los del domingo pasado, a esos de la manifa ecuménica; me parecen tan corrientes como otros domingueros de cerveza, par de hijos y polémica por el [...]
Deja una respuesta