Dos milenios más tarde los griegos se empeñan en seguir enseñándonos cosas. Su situación económica y el fin de la barra libre de liquidez anunciado por Trichet pone a la UE ante una disyuntiva a la hora de actuar, y sobre todo ante la posibilidad de crear un precedente, sea en un sentido o en otro. Si finalmente la economía griega se hunde, el acuerdo de Maastrich dice que Europa no se hará cargo de la deuda de ninguno de los países miembros; y cabe la posibilidad de que Grecia tenga que recurrir al fondo monetario internacional y a sus políticas de ajuste estructural. Es un tema lo suficientemente complejo como para entender que aún no está cerrado, porque todos sabemos lo que significa eso a nivel de inestabilidad social. Si Europa salva a Grecia estará creando un peligroso precedente económico y lanzando el mismo mensaje que en el caso de la banca. “Sea irresponsable, nosotros firmamos los cheques”. Si no lo hace, nos arriesgamos a un contagio económico y a que las dudas vuelvan a algunos mercados, pero sobre todo nos arriesgamos a un contagio político. De la velocidad con la que se extienden los conflictos sociales en determinadas coyunturas ya nos hablaban los monarcas de los siglos XVIII y XIX.

 Complicado asunto, máxime cuando se pueden hacer comparativas con lo realizado con la banca y cuando se pueden estar poniendo las bases de qué hacer a nivel europeo de producirse casos similares…..y eso es un elemento de importancia en el propio concepto de Unión Europea.

 ¿Es preocupante para España?. SI. Es evidente que los problemas helenos y españoles son distintos, pero también es cierto que hay paralelismos, y que ambos países están en el mismo contexto internacional. Mientras Grecia presenta una deuda pública mortal, el problema de España es una combinación entre el déficit público, la amenaza de la deuda privada, las tasas de paro y la dificultad de vislumbrar un modelo económico equilibrado que nos saque del túnel. Va a ser la primera vez que Europa ponga a prueba su concepto de solidaridad tras esta crisis. Si los griegos son abandonados, España debería preocuparse y algunos países más con ella. Si se quiere construir Europa alguien va a tener que sacrificarse y seguir firmando cheques de una forma u otra, porque si no es así, la UE perdería sentido. Claro que puede que los alemanes tengan sus propios problemas y estén hartos de tirar de un carro que cada día pesa más en lo económico. Personalmente creo que la única manera de salir del agujero va a ser colaborando. La respuesta la vamos a tener en un plazo de tiempo relativamente corto.