Pues sí, toca la caída del muro. Pero toca la caída del muro desde un punto de vista algo diferente. Para ser sincero no recuerdo yo que fuese muy significativo para mí eso de que tiraran una pared allá por el año 89. Supongo que por la época andaba yo con preocupaciones menos elevadas. La primera conciencia que tuve del tema desde un punto de vista algo más profundo que el de alucinar con que unos “notas” se subieran a hacer el manguán encima de un andamio – supongo que lo hubiese expresado así de saber que era un andamio – , fue un par de años después.

 En el 92 un tío sádico nos atronaba con el tema, hablando de Fukuyama, del fin de la Historia, de la Historia después del fin de la Historia ( Fontana) y de las teorías de equilibrios – o algo así -. Tenía que haberle mandado al carajo que era más o menos lo que solía hacer con casi todos los profesores, pero en vez de hacerlo, decidí licenciarme en Historia al cabo del tiempo. Visto en perspectiva molaba más la teoría de los notas y el andamio.

 Es curioso, porque dedicamos varias clases a machacar a Fukuyama. Y es aún más curioso porque ese profesor ( y amigo) era/es militante del PSOE.

 Digo que es curioso porque la izquierda de esa época se dedicó a refutar a nivel teórico las tesis de Fukuyama y a actuar como si el nipón/americano tuviera razón y el muro se hubiese llevado cualquier posibilidad de hacer izquierda fuera del comunismo. ¿Demasiado pragmatismo?.

 Lo que proponía el libro de marras era que si la dialéctica/y o ideologías habían  sido el motor de la Historia, con la caída del muro y la extensión de las bondades del capitalismo, la dialéctica ya no era necesaria, y por tanto la Historia se quedaba sin motor. Bienvenidos al pensamiento único.

 Desde el punto de vista de cualquier historiador el presentismo histórico resulta aberrante. No somos tan importantes, pasará el siglo XXI, como otros siglos antes y pasará el capitalismo como antes lo hizo el feudalismo o el esclavismo. – salvo que antes se cargue el planeta, claro -. Cuándo va a suceder eso y que va a venir después habrá que preguntárselo a la bruja Lola, porque yo no tengo ni idea.

 El caso es que 20 años más tarde ni el comunismo, ni el bueno de Fukuyama tenían la respuesta multiuso. Así que aquí andamos, en plena crisis de la ideología y sin que la realidad nos arroje un placebo  ¿Y ahora qué?. Pues ahora sí, de verdad llega la Historia después del fin de la Historia……y de momento nos permite recuperar una espléndida canción.