Aviso, post complejo, brasas e incomprensible.

El orden en el que sale este post no es casual, porque quiero enlazarlo con el de ayer. Y con este otro cuando habla de Obama. ( aunque el de Asier está en medio, hace días que lo tenía guardado y es el que ha originado esta Trilogía en mi cabeza)

 Nunca he sido demasiado crítico con Felipe González. En su día no era de los que pensaba que había vendido al socialismo con aquel “o marxismo o yo” que le atribuyen las malas lenguas. Aunque no os lo creáis, González fue rompedor igual que Roosevelt y capitalizó un movimiento innovador dentro del PSOE. Su “revolución” fue la de comprender que los españoles querían una política que les elevara a grados de bienestar similares a los europeos y la de configurar el partido para ejecutarla.

 Lo rompedor no significa necesariamente destrucción, significa construir sobre algo nuevo. Picasso fue rompedor y no destrozaba cuadros.

 El PSOE de González evolucionó desde una izquierda abierta a principios de los 80, hasta llegar a la marketiniana y quedabién de los 2000, pasando por la izquierda caviar de finales de los 80 y principios de los 90. Diréis que han cambiado cosas dentro del PSOE en todo ese tiempo, pero no. Yo hablo de la cultura de organización y esa sigue sobre las mismas bases de González, aunque ahora no le gusten al propio ex-presidente.

 Lo trágico para la mayoría de las organizaciones es que la realidad siempre avanza más rápido que ellas. Eso no solo pasa en política, también sucede en las empresas. Cuantos más años tiene una forma de hacer las cosas, mejor conoce su realidad y entiende menos la que se está gestando. Y resulta que hoy la coyuntura se acelera y la sociedad cambia a ritmos que no tienen nada que ver con los de los últimos años. Es lo que tienen las crisis.

 Todo movimiento rupturista termina generando un statu quo destinado a parar posibles movimientos rupturistas. Eso es ley y por eso mismo he comentado en algún blog que  un González joven estaría marginado en este PSOE, ¿O es que creeis que es casual que ninguno de los líderes socialistas posterirores haya tenido el perfíl de Felipe o que su elección de sucesor fuese su negativo político?.  No hablo de ideas, hablo de perfiles y de psicología; porque si no eres capaz de transgredir en tu organización, va a ser muy difícil que tengas el caracter para enfrentarte a los retos que te esperan fueran.

 Una de las tesis centrales de este blog desde el primer día de su publicación, es que esa Pax Augusta de las últimas décadas estaba a punto de cambiar ¿Os acordáis?, entonces aún no había crisis.  Se requieren gobiernos decididos y no hablo de una vuelta a la ideología, hablo de recuperar valores y sobre todo de ser valiente. Yo a eso le llamo izquierda. A no responder a Lobbies y priorizar el interés común sobre el propio;. Otros le llamarán capacidad de decisión y otros hacer lo que hay que hacer. Me da igual la terminología.

 IU sigue en su calvario, pero es el PSOE el que realmente necesita aire fresco, pero para permitir eso, quizá alguien tenga que transgredir buena parte de la cultura organizativa socialista. ¿Qué? ¿Alguien se atreve a resucitar el espíritu de Roosevelt?. Lo digo porque su perfíl era muy parecido al de Felipe que es justo el perfíl que la cultura organizacional de González ha tratado de no fomentar. ¿Curioso, verdad?.  En fin, puede que les quede por ahí algún concejal despistado de esas características. yo desde luego no buscaría a Delano Roosevelt en puestos muy cercanos al presidente.