Servidor, que tiene lo que tiene y punto, es de los que maneja un maximo de cuatro ideas, pero eso si, aferradas como clavos, que se repiten y que repito sin parar, no por profetizar nada, sino porque no tengo mas que proponer. Por eso, admitiendo que donde no hay mata no hay patata, los que se pasan por el blog este seran benevolentes con mis obsesiones (si les da la gana y si no me da igual ; total, no saben donde vivo…)

Una de ellas, desde que empezó a andar el niño güebero del surco, es la de la inversión de poderes existente entre politica y economia. Así, he debido decir muuuuchas veces que donde antes la politica proponía y la economía disponia (si es que eso ha sido totalmente cierto alguna  vez), los papeles se han intercambiado y ahora un buen político es algo así como un buen torero o un buen equilibrista (aunque a muchos eso nos deja con sabor a poco).

Por eso, el otro dia me quedé « estupefasto » al tragarme una serie documental A-CO-JO-NAN-TE en el Canal Arte francofrancés acerca de la crisis del 29. Ademas de los análisis varios sobre los porqués, los cómos y las resultas del tema, lo mas impresionante de todo esto fué ver los trullos que le echo el bueno del Roosevelt al tema a la hora de salir elegido.

Este tipo debió de leerse bien las series sobre carambolas y estrategias de billar, porque se sacudió a la competencia de encima sabiendo poner la oreja a lo que la masa pedía. Hasta su llegada, por lo visto los últimos presidentes debían de ser selectos representantes de algun club oligarca y a lo sumo se planteaban el despotismo ilustrado. Jugaban para el club y no se daban cuenta de que, al final, en un puto sistema democratico, la infraestructura mas determinante es (por suerte y por desgracia) el voto.

Roosevelt supo poner en el centro del punto de mira al hombre de la calle , hacerlo prota y hasta inventárselo si es necesario. Y así, muchisimas exposiciones de fotos de la época que mostraban los estragos de la crisis por y para el campesinado, como por ejemplo las que expuso El Pais en sus paginas hace unos meses, eran posados que la administracion encargó para hacer propaganda ; eso si : la crisis aquella tuvo consecuencias que fueron, simplemente, acojonantes. De verdad.

Este hombre de la calle, para los politicos/oligarcas y para sus apoyos económicos en una época de capitalismo total y liberalizacion atroz. era, basicamente o el peón o el enemigo y siempre, en cualquier caso, responsable de su destino (joder, que topico me esta quedando el cuento). Roosevelt se dió cuenta de que ese hombre era, basicamente, el que votaba. Y también se dio cuenta de que tenia un marrón considerable (él no, el que le votaba). Y tambien de que la culpa de la crisis era de los bancos y dijo que asín nones.

 Entonces este hombre empezó a sacarse de la chistera el Estado-providencia ; con las limitaciones que se quiera (en politica agraria fué un Tancredo). Pero auna si hizo lo que se esperaba de él : propuso y dispuso.

 Lo mas sorprendente de todo lo que hizo(a  parte de crear una estructura de asistencia social casi como Dios manda), fué la manera de tratar al poder financiero : este (así como los industriales) no se fiaba demasiado de él (mas bien le tenia ojeriza ; mucha ; se llegó a atentar contra su vida). Pero ahí es donde tuvo los güitos de saber navegar en aguas turbulentas. Véase si no « la politica de  gestos » ejercida por el honorato (por cierto, si alguno encuentra paralelismos en la situacion actual, que deje inmediatamente de fumarse hasta la moqueta) :

1- Los bancos andan dando por saco y creando inestabilidad  (entre otras cosas, porque el personal solo va alli a sacar la pasta)

Gesto de Roosevelt : al mismo tiempo que sale diciendo que el dinero del personal va a estar mucho mejor en el banco que debajo del colchon, el tipo CIERRA TODOS LOS BANCOS y dice, que en los dias a venir, ya se iran abriendo los que se muestren tranquilitos  y cooperantes (vamos, con buen talante)

 2- La política de cambio es un choteo :

Gesto de Roosevelt : ya me encargo yo de fijar los patrones (apoyado en cuatro asesores). Si me sale decir que subo el tipo de interés del 7 al 21 porque es resultado de un multiplo de tres, lo hago, y si hay que tragar se traga porque aquí, el que manda es el presi. (y por cierto, esto forma parte de una anécdota real que no recuerdo del todo bien)

3- La politica de nombramientos : Como el tipo no se fiaba un cuerno del organismo regiulador del mercado de valores, decidió que el que lo iba a regular era el patriarca de los Kennedy, Joseph. Este de democrata tenia lo que Franco de anarquista. Su fama era la de un hijo de puta que se hizo los cojonoes de- o-ro en el juego de la bolsa, dar por el saco a quien hiciese falta  y retirarse antes de que esto explotase, comprando ademas después a bajo precio. Precisamente por esto, al ver las habilidades del chaval, Roosevelt lo puso de su lado, porque estaba claro que entendía de que iba el tema y porque así todo estaba mas controladito. Qué significaba esto ? Que era un tipo listo, ademas de mas o menos inteligente. Otros se dedican a rodearse de aduladores porque, sabiéndose un poco mas tontos, tiene miedo de que les muevan la silla. Pero bueno, eso va con caracteres y talantes.

 Por cierto : Roosevelt no era un sociata, ni un rojo. Su primer mandato « New Deal » fué de corte bastante centrista ; Roosevelt (como todo aspirante a la presidencia USA) no fué de los que vio la pobreza de cerca durante su infancia. Simplemente tenia concepción de Estado y bastante sentido común. Lo digo por dos cosas : para que nadie lo una a su gran familia politica « by the face » y para que quede claro que lo de lo social no es patrimonio de nadie, mas alla de la decencia. Vamos, para no mezclar churras y merinas, que en seguida se nos llena la boca a todos con « fascistas » y « rojos ». Por eso, algunos partidos de izquierda como el que nos gobierna deberia de empezar a darse cuenta de que como no espabile, el gran público (al que la politica se la suda) va a dejar de dar « por supuesto » el hecho de que representara mejor que nadie los intereses de la mayoria sufriente, entre otras cosas , por aquello del « primum vivere… » (y, sobre todo, porque a la mayoria la politica se la suda, insisto)

 En fin, todo esto simplemente porque me ha dado un poco de nostalgia ver que, efectivamente, ha habido épocas en las que se ha podido realmente gobernar y reformar, y no solo saber administrar. Confiemos en que otros que mas pueden lo tengan claro, porque si algunas cosas siguen por donde van, al final tal vez haya ostias y creo que eso no es deseable para nadie.

En fin, lo dicho, « O tempora ! O mores ! »