A quienes miramos de lejos la re pública española no se nos puede escapar que los dos grandes partidos hablan de forma muy distinta pero actúan, en lo económico, de manera muy parecida. Es curioso que a nadie le haya dado nunca por hacer números en los medios.  Es de todos sabido que casualmente Zapatero y Rajoy estudiaron en el mismo colegio de primaria. También es de todos sabido que ambos padres compartían el mismo área laboral (el Derecho) y que tenían una estupenda relación.  De cara a la galería, Zapatitos y Barbitas están a rabiar día a día. Casos de corrupción que se esfuerzan por esconder (con algún cabeza de turco pagando por todos), mamoneitos varios, el currela medio cada vez más jodido… Lo de siempre, vamos.

El asunto que me compete hoy, viendo que los perros se ladran pero que nunca se muerden, es ver si es casualidad que el presidente del Gobierno y la cabeza (es un decir) de la Oposición estudiaran en el mismo colegio y fueran amiguitos. La casualidad es así: León es un municipio de 135.000 habitantes. España cuenta con más de 40.000.000 millones de almas, que ya son. Si Leon sólo tuviera un colegio, la probabilidad de que uno sólo de estos elementos hubiera llegado hasta arriba es de un 0.3375%. Pero es que en la provincia de León, a día de hoy y sólo en el QDQ hay 33 colegios privados y 143 públicos, un total de 176.  La cifra resultante de dividir ese 0,3375% entre 176 nos da 0,0019176136% con un periodo en el 36.  Tal es la probabilidad de que sólo uno de ambos elementos hubiera llegado arriba del todo. No digamos los dos.

Si esto fuera Inglaterra, donde la oligarquía se mueve explícitamente entre un pequeño grupo de carísimos colegios que se denominan “Public Schools”, me seguiría sorprendiendo la coincidencia de que ambos mandatarios fueran de Ethon, por ejemplo. Pero no sería tan aberrantemente chocante.  Que ambos tipos provengan del colegio Discípulas de Jesús de León presenta una probabilidad que no llega al 2/100.000 cada uno.  Que, además, sus padres fueran amigos, no te cuento… que estuvieran en el colegio en la misma época y el hermano de uno fuera compañero de clase del otro, en fin…

Quizá no sea tanta casualidad que sus políticas, aunque diferentes en el discurso, sean tan parecidas en la praxis…