23 Oct
Los controles son siempre lo mas complicado de la gestión. Crear un punto de equilibrio o de juegos de poderes y contrapoderes que garantice la equidad, sin ahogar el libre funcionamiento de una organización es muy difícil. Recuerdo el día en que despedí a uno de los policías que guardaba la fábrica por colocarse esnifando disolvente. La pregunta a la que dediqué varios días de reflexión era tan sencilla como angustiante. Llegados a cierto punto ¿Quién controla al policía?. Alemany tiene razón cuando comenta que una de las claves de la corrupción es la de la financiación de los partidos políticos. En una sociedad donde los gastos publicitarios y las campañas electorales crecen al ritmo de la imaginación de cada responsable es muy difícil creer que los partidos se financian de las cuotas de sus afiliados o del escaso dinero que reciben de la administración pública por papeleta y escaño.
La transparencia es lo único que para la podredumbre y para eso debemos empezar por legislar sin dejar huecos a la creatividad. Pero ¿Cómo podemos conseguir frenar este tipo de corruptelas?. La única manera que se me ocurre es suprimir las donaciones privadas o reducirlas a lo simbólico, limitar los préstamos bancarios a partidos y aumentar en una medida lógica el presupuesto estatal que se destina a su financiación. El ciudadano debe entender que estamos en el siglo XXI y que las cosas cuestan dinero, pero también podrá visualizar lo que nos cuesta de verdad el sistema. ¿Quién sabe?, puede que a partir de ese momento las buenas gestiones internas empiecen a ser argumentos electorales mas contundentes que las sonrisas.
El segundo foco de corrupción siguen siendo los ayuntamientos. En la España del ladrillo, innumerables municipios han vivido de hacer la vista gorda con recalificaciones, proyectos de dudosa legalidad y trapicheos varios. Huelga decir que como todo grupo de focos, los de corrupción siempre están interconectados. El problema es que tras el bluff urbanístico la cruda realidad nos cuenta, bien que los ayuntamientos han gastado demasiado, bien que su presupuesto regular no es operativo. Sea como fuere urge articular mecanismos que doten a los municipios de la financiación adecuada, pero a cambio debemos exigir claridad en la procedencia de cada asiento contable y una adecuada gestión de su presupuesto. La palabra mágica vuelve a ser transparencia.
¿Qué de donde saldría el dinero necesario para este cambio?. El primer punto, el de la financiación de los partidos iría con cargo al ciudadano, y el segundo en forma de tasas a pagar por los implicados ( Promotoras, constructoras, etc..) y revisadas por un organismo independiente, porque no suele ser bueno que el responsable de una decisión sea el beneficiario. Si hace falta mas dinero los paganos debemos ser nosotros, que somos los consumidores de la democracia; claro que como paganos, después tenemos derecho a elegir y a juzgar.
¿Terminaría todo esto con la corrupción?. Evidentemente no, pero si articulamos una expresión penal que la desincentive, admitimos una corresponsablidad en el partido de procedencia del corrupto que vaya más allá de lo electoral, exigimos por ley transparencia en cada Euro que ingresa o sale de un partido político y lo regamos con buenos cuerpos de auditores y jueces vitalicios especializados en el tema e independientes a nivel político, puede que se corte bastante el flujo; porque hay algo claro, pensar que todas estas actitudes son individuales es seguir mirando para otro lado…..hecho esto, solo nos queda responder a la primera cuestión, esa que dice aquello de ¿Quién controlaría a ese grupo de policías?. Aún así creo que el viaje no solo merece la pena, sino que es necesario.




(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)
7 Responses for "Propuestas sobre ayuntamientos y financiación de partidos"
Llego a unas conclusiones muy parecidas sobre la financiación de partidos políticos.
Dejar la comunicación de estas organizaciones liberada al mercado, a donaciones, a campañas de marketing significa que los partidos pueden construirse una imagen pública más completa si sus financiadores son más ricos e invierten más dinero. Y siempre aparece la doblez, la contraprestación: ¿por qué invierten dicho dinero? El partido recibe dinero para su función de comunicación organizacional; ¿qué recibe a cambio?
Si repasáramos los últimos procesos electorales en U.S.A., ¿veríamos una correlación positiva entre el número de triunfos electorales y las candidaturas con una campaña de comunicación más costosa? Es una cuestión terrible. “Democracy… for sale”.
ERRATA:
donde dice “El partido recibe dinero para su función de comunicación organizacional; ¿qué recibe a cambio?”
debe decir “El partido recibe dinero para su función de comunicación organizacional; ¿qué recibe el donante a cambio?”
Es imposible que los partidos políticos se financien de las cuotas de sus afiliados. Sus gastos son mucho mayores y eso lo sabemos todos.
Hacer públicas las donaciones privadas tampoco creo que arregle nada, puesto que en EEUU es así y la política está, como dice bien el comentario anterior, “for sale”,incluso más que aquí. Lo de eliminar las donaciones ocultas se debe hacer más por higiene que por esperar efectos reales.
Respecto a los ayuntamientos creo que su déficit histórico se produce porque parte de su financiación se queda en organismos intermedios, que son las diputaciones y las comunidades autónomas.
En mi opinión lo primero que hay que hacer es eliminar las diputaciones provinciales y reducir el amplísimo manejo de dinero de las comunidades autónomas, a no ser que se les conceda política fiscal, pues ya hablariamos de otra cosa.
Porque el problema está en que las comunidades no tienen responsabilidad del dinero que gastan, puesto que no son ellas las que sufren el desgaste político de recaudar y subir los impuestos.
Gastan y gastan, y cuando no tienen la culpa es del gobierno central. Así es imposible controlar el gasto y la corrupción.
Finalmente hay demasiado cargo público que no vale para nada, y eso es un foco de corrupción.
@Elsrm: completamente de acuerdo. Tenemos puesto el cartel de se vende.
@ Pedro. En el primer punto, todo lo que comenta es cierto. Y tb tienes que intervenir por ley en el asunto bancario. Si un partido se hipoteca hasta las trancas y despúes le es condonada la deuda, eso es una donación encubierta. Áquí se tendría que limitar la posibilidad de deuda ( como de facto la tenemos todos) e impedir las condonaciones
Lo único que se me ocurre es dejar dos vías de ingreso. Las subvenciones públicas y las cuotas. Para completar habrá que subir la subvención pública por voto y escaño hasta donde se requiera. ( de manera pública y notoria. Cuando al partido se le acabe la pasta, se le acabó hasta el año que viene.).
En lo de los ayuntas, tb estoy de acuerdo. Es un primer peldaño hacia el abordaje del tema territorial. ( otro de los problemas). No voy a meterme en si sobran las dipus, algunas de las autonomías, ayuntamientos u organismos del gobierno central. Lo que se es que sobran cosas y buena parte de la clave es lo que ud dice. la responsabilidad sobre el dinero gastado.
Un somero repaso al devenir de nuestro estado de derecho constitucional democrtático del patatín patatán ofrece un dato irrefutable: a la gente le pone y mucho que le metan la mano en la cartera.
Ocurrió con Felipe X, o en marbella, pev y pse en euskadi, valencia… dígame un solo caso en que los corruptos no hayan sido compensados en as elecciones siguientes con una auténtica avalancha de sufragios populares constitucionales de derecho democráticos de patatín patatán…
¿mecanismos de control dice? que no, oiga, que esto es democracia en estado puro.
y a aquel poli debió usted despedirlo por poli, no por intentar olvidarlo…
oiga, don, realmente eran guardias jurado. Al principio teníamos policía bancaria e industrial; que es un cuerpo público que se contrata de forma privada, mas o menos como lo que decían que tenía que hacer el ejército en el caso Alakrana – : El caso es que cuando les echamos ( uno de ellos robó un coche de la empresa y se fue de parranda pegándose la gran hostia), contratamos a los otros. y se quedron con el nombre de polis.
Vamos que todos les llamábamos polis. De todas formas, supongo que lo del disolvente era para olvidar……aunque me temo que otras cosas.
Deja una respuesta