Hace mas de 500 años Colón llegó a las indias occidentales. Fundamentalmente buscaba oro, sedas, comercio y gloria. Tres meses antes, Castilla había considerado que la empresa era barata y accedió a conceder al “genovés” 3 barcos y tripulación para buscar una nueva ruta hacia oriente. Mucho a ganar, poco a perder.

 Posteriormente la Historia se desarrolló con criterios bastante lógicos para la época. Colón fue apartado por sus excesivas reivindicaciones y por ese temor tan renacentista  hacia todo lo que oliese a excesivo poder de la nobleza;  el medioevo aun estaba demasiado cerca.  Se inicia la conquista y colonización de los territorios descubiertos en el mas exacto de los sentidos. ¿ Que si hubo genocidio?. Si, desde luego, enorme. Igual que el de los Ingleses, los Franceses o los Belgas. Pero también igual que el generado por cualquier otro imperio desde el 3000 ac hasta Colón; incluyendo al imperio Azteca y al resto de pueblos precolombinos.

 Hasta aquí la Historia. A partir de aquí empieza la política. Primero con la leyenda negra de Antonio Pérez, después con la literatura romántica independentista del siglo XIX, donde aparece una versión de la Historia próxima a la novela; mas tarde con ese intento patético de recuperar la España imperial de Franco y finalmente con la reacción de la izquierda que bebe por igual de ciertas teorías descolonizadoras, de esa tradición romántica independentista y de la necesidad de ser el negativo de la Historia oficial franquista. ¿Qué si hemos adelantado?. No, hombre; si no se trata de eso. En esto de la Historia los hechos son lo de menos. Lo bueno de mañana es que sirve para que desfilen los militares, para que la derecha saque pecho y para que la izquierda se rasgue las vestiduras. Puede que al final todos necesitemos haber nacido el 12 de Octubre. Antes que acercarnos a una visión realista de la Historia, cualquier cosa. ¿No?.