28 sep
Hay una cosa que tenemos que reconocerle al presidente. Si se está gestando un nuevo orden internacional, Zapatero está bien posicionado. La apuesta de Obama por abrir el abanico a la hora de tomar decisiones certifica dos tendencias claras. La primera es el reconocimiento implícito de que EEUU no puede seguir tirando sola del mundo y la segunda es que el juego de equilibrios actual tiende a matizarse. El G8 está cediendo presencia en favor del G20.Un mundo más plural y con mayor vocación global, pero sobre las mismas bases en las que se editaba el anterior .Quizá esa tendencia internacional que parecen tener todos los presidentes a partir de su segundo mandato haya encontrado la coyuntura adecuada para ser fructífera. ¿Quizá?. Quien sabe, todo sigue dependiendo de si la apuesta de Obama y su propia figura terminan cuajando.
El americano no puede ayudar demasiado a Zapatero de la forma que él espera. España no es un país que plasme de forma decisiva en intención de voto los avances internacionales; pero lo cierto es que ha sido desde el G20 desde donde se han articulado las medidas anticrisis y desde donde se ha propuesto un leve reparto de poderes políticos en el ámbito económico. Así que tal vez la obsesión del presidente por el posado y revelado termine ayudándonos a largo plazo. Al ampliar el peso de las economías emergentes en el FMI, Obama se anticipa y reconoce una realidad. Si se espera que China, India, o Brasil ayuden a empujar es lógico que sus esfuerzos se tengan en cuenta. En un mundo cada día mas pequeño, resistirse a reconocer que los equilibrios cambian es la forma mas directa de quedarte fuera de juego. Sobre el terreno, Pittsburgh sigue teniendo dificultades a la hora de plasmar medidas que vayan mucho mas allá de lo simbólico. Entre lo destacado, la persistencia en seguir manteniendo las ayudas estatales a la economía, un nuevo brindis al sol con los salarios de algunos directivos y otro tirón de orejas al tan temido proteccionismo.
Con todo – poco o mucho- , lo cierto es que la popularidad de Obama no pasa por su mejor momento en USA y que de su estrella depende el futuro de su planteamiento. José Luis Rodríguez Zapatero ha hecho su apuesta. Si sale bien, será el país el que puede que se beneficie y Moises quien no vea la tierra prometida como presidente. Si sale mal veremos como algunos empezarán a descolgarse del carro. El asalto decisivo va a producirse cuando el diferente ritmo y necesidades de unos países y otros genere tensiones. No queda demasiado para eso, y ese mismo debate también terminará afectando a la UE.
4 Responses for "España y la cumbre del G20."
A mi, se me perdone el escepticismo, pero creo que nuevamente, asistimos a un episodio más de “cambiarlo todo, para que nada cambie”
Eso seguro. Cuando hablo de cambios, hablo de cambios en las relaciones internacionales y sus juegos de equilibrio. Los cambios mas profundos, llegarán o no en función de la coyuntura y si no les queda mas remedio. En el punto actual de la crisis, el capitalismo se reinventa – de momento de forma muy leve – para continuar. Se puede resumir bien en esa frase de Lampedusa
Vamos, que los cambios al nivel que los podamos sentir nosotros, tardarán en llegar y no tienen que ser necesariamente a mejor. Pueden serlo o no. Vaya ud a saber. soy de los que aún piensan que la historia la escriben los contemporáneos.
http://elcuadernodeunizquierdista.blogspot.com/
2009/09/g-20-pittsburgh.html
Felipe, tengo que partirte el link,porque al verlo en explorer me descuadra la patalla ( por ser largo). Creo que la culpa la tiene la columna de la derecha donde se replica el comentario. Debe de haber algún fallo de diseño.
En lo referente a tu post, cuya lectura recomiendo. En lo real, en lo tangible a nivel económico. Completamente de acuerdo. El que espere que el sistema se transforme desde el G20 espera en vano.
cuando hablo de nuevo orden internacional no hablo de sistema, lo hago de orden en las relaciones internacionales.
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