España es el país con mas empleo de baja cualificación de la Europa de los 15. El problema de apostar por un modelo tercermundista es siempre el de obtener el premio en juego. Alguien me decía hace tiempo que lo peor de este país no suele ser buscar trabajo, sino que te cojan. Sin querer usar esta ultima palabra en su acepción latinoamericana, estos datos nos alejan de los brotes verdes que tanta falta le hacen al gobierno para seguir pastando en esa realidad paralela en la que vive una parte de la sociedad.

 

Zapatero dijo el otro día que estamos tocando fondo en esta crisis, y que a partir de ahora nos queda una recuperación lenta y dolorosa. Como últimamente se algo de eso, puedo decirle al presidente que ni los atajos, ni la medicina sintomática son buenos para el paciente. Aún nos quedan por pasar los rigores del invierno y tengo el pálpito de que veremos unas cifras de paro muy elevadas. ¿Hasta donde subirá la tensión del enfermo en lo que queda de año?. Si no se dan las políticas adecuadas puede que hasta el infarto.

 

Lo bueno de Blanco es que nunca nos deja en mal lugar. Hace días esperábamos que el globo sonda de la subida de impuestos no fuese algo improvisado para minimizar el asunto de las prestaciones. Los sucesivos cambios de planteamiento por parte del ejecutivo nos aseguran que no hacía falta esperar. Eran improvisados. El ministro de fomento dice ahora que la subida solo se producirá entre las rentas que declaren mas de 50.000 euros. Desde luego es un avance. Claro que deberíamos preguntarnos que pasa con lo que no declara, y añadir otros impuestos patrimoniales o una lucha mas decidida contra el capital especulativo y contra las vías de escape de los grandes beneficios a través de él; es ahí donde está el auténtico chorro y es ese capital el que debería aguantar el mayor peso de esa subida.  Con todo, recaudar es solo una parte del problema. Lo realmente importantes en que se gasta lo recaudado. Si seguimos destinando el dinero solo a incidir en esa política obsoleta de multiplicadores clásicos o malversándolo, estaremos recetando la misma medicina sintomática que al final matará al paciente. Lo malo es que esta vez, el paciente somos todos.