La Salgado tenía orden de cerrar el tema autonómico por lo civil o por lo catalán. Optó por la segunda opción. Con todo, la vicepresidenta económica ha demostrado una capacidad ejecutiva que sus colegas no tienen. En un mundo donde es tan importante planear bien, como bajar al suelo lo planeado, el ministerio de Corbacho ha originado una de las situaciones mas complicadas que ha vivido este gobierno en los últimos meses.

 

No se si ha habido intención de engañar por parte del ejecutivo, pero de lo que estoy seguro es de que SÍ se ha intentado optimizar demasiado una política de gestos sin contenido, en un tema muy complicado. Si a esto le añadimos el desorden en la ejecución, nos explicamos las caras de Blanco, o la aparición forzosa de Zapatero en TV.

 

El marketing no es ni bueno ni malo. Es la optimización en la forma de dirigirte al mercado; desde lo estratégico ( quizá lo mas complicado por requerir conocimientos mas multidisciplinares) hasta llegar al cliente. Si tu producto es bueno, no engañas. Si es malo, vendes humo y tiene riesgos. El mayor de todos ellos es el de perder la credibilidad.

 

Zapatero le ganó un debate a Rajoy antes de las europeas, anunciando unas medidas que ahora aparecen llenas de letra pequeña. La improvisación de agosto resta fiabilidad a un ejecutivo en época de crisis y le obliga a insinuar nuevas medidas precipitadas para tapar el borrón. Blanco nos comenta que habrá otros 6.000 millones en inversiones públicas para reactivar la construcción y que el dinero destinado a protección social saldrá de las rentas mas altas. La pregunta es si el ejecutivo lo tiene meditado o las declaraciones del ministro de fomento son la muleta que intenta el quite del toro. No vamos a tardar mucho en verlo.

 

Para que a nadie le pille a pie cambiado con otras inexactitudes, le podeis echar un vistazo a este excelente post de Javier Mesonero.