14 jul
Puede que esté descolocado y que haya tenido un par de entrevistas de trabajo en las que debería haber aflojado. No digo que no. Generalmente el dinero es la última de mis prioridades – y no es un decir- a la hora de valorar una oferta de trabajo, pero sí tengo ciertas tablas mentales acordes con el puesto a ocupar. – y creedme, son muy normalitas-.
Como mi CV encaja en unos cuantos perfiles, últimamente he tenido alguna entrevista para puestos diferentes. Uno es realista y se marca mínimos para todos ellos que hace unos años hubiesen entrado dentro de unas pretensiones muy bajas. Parece que hoy no. Últimamente el prorrateo llega hasta tal punto que me han llegado a hablar de salarios cercanos a los de mi primer empleo, para llevar redes comerciales de más de 50 miembros a nivel peninsular en una empresa con 200 trabajadores ( o lo que es lo mismo, firmar que a partir de ese día vas a ver tu casa en foto). De momento hay cosas por las que es jodido pasar, aunque solo sea por principios. Otras veces llega el momento en el que decido ser más “razonable”, pero no puedo evitarlo, se me nota demasiado. Es complicado involucionar casi una década y sonreir cuando te preguntan si para ti es un reto.
Aún no me he encontrado con esto, pero todo se andará, aunque espero que ciertas prácticas no se importen, porque después es complicado andar lo desandado. Sigo leyéndolo una y otra vez y me cuesta creérlo. Malos tiempos para la lírica, si es que aún nos queda lírica. En fin, me voy a ensayar las muecas profident para Septiembre.
Deja una respuesta