Quintás cree que la existencia de mega-bancos pone en peligro el sistema financiero español. Creo que las cajas no se encuentran en condiciones de darle lecciones de vida a nadie, pero tengo por costumbre escuchar todos los planteamientos vengan de donde vengan. Lo interesante de todo esto no es que Quintás no vea la viga en su ojo, sino que nos avisa sobre la paja en el ajeno y como dice el refrán: paja más paja se hace un establo ( o algo así). ¿Corren peligro los dos grandes bancos españoles?. Si es así, el presidente de las cajas tiene razón y la problemática que originaría en este país un supuesto problema del BBVA o del Santander sería gorda, no solo por el agujero, sino por la cantidad de cheques que harían falta para llenarlo.

No quiero creer que los dos grandes bancos españoles vayan a entrar en dificultades y prefiero pensar que Quintás se tira un largo interesado, pero de ahí a suponer que la banca española no va a pasarlas canutas hay un trecho, y por consiguiente, incidir en un mayor control del sistema financiero nunca está de más.

Por su parte, El FMI nos tranquiliza con una nueva previsión, que como casi todas es posible que termine revisándose. Como entre previsiones y revisiones vamos quedándonos en paro y conociendo la vida desde otra óptica, la nueva profecía rebaja las expectativas de crecimiento para España y sube las de todo el mundo. Algo así nos decía Zapatero al comentar que la economía española era un ejemplo para el mundo. El presidente tenía razón. Somos un ejemplo de civismo al ceder el paso a otros países a la hora de salir de esta crisis. Hay que joderse.