¿Se puede posicionar un mismo producto en diferentes segmentos atendiendo a las distintas peculiaridades geográficas?. A nivel internacional se hace, marcas como Levis, Zara o beefeater tienen  posicionamientos radicalmente distintos en diferentes países. El problema es hacerlo a nivel regional. De hecho suele ser un tema delicado en el que casi nadie se mete.

 

En ese sentido se pueden realizar pequeñas variaciones en tu producto atendiendo a las peculiaridades regionales de tus clientes, pero ten cuidado. Si tu producto no tiene nada que ver de una región a otra, te estás cargando tu imagen de marca. ( además de crear posibles conflictos de canales, cosa que no explicaré, pero que es una putada).

 

¿A que viene esto?.

 

A que concretamente en España TODOS los partidos políticos nacionales tienen dificultades para vencer la disyuntiva centro-periferia a la hora de vertebrar un discurso político.

 

Tal y como están las cosas, ganar votos en Bilbao o Barcelona puede suponer perderlos en el resto de España y viceversa. De hecho existe todo un partido político cuyo único posicionamiento ( al menos de momento) nace de esa paradoja.

 

El PSOE siempre ha utilizado la línea de permisibilidad de ambas partes. Por un lado juega con esa aceptación de la pluralidad de su cliente tipo en toda España a la hora de plantear un discurso puente entre el centralismo y el nacionalismo en la periferia; pero siempre dentro de unos rangos. Esta política le ha ayudado a mantener el equilibrio, pero le ha colocado en una postura de constante agonía para mantenerlo y unas veces le va mejor que otras.

 

El PP apuesta por el centralismo. Esta política le permite ganar votos en el resto de España, hacerse con un sector extremo en el País Vasco y verse beneficiado a veces por el voto útil constitucionalista en dicha región ( otras, no). El precio es no comerse un rosco en Cataluña, donde la situación no está tan polarizada.

 

UpyD lo tiene claro. Usa una estrategia de especialización ( ya hablaremos de eso) en un nicho de mercado concreto.

 

Por su parte, IU ha resuelto el conflicto echando mano del federalismo. Eso está muy bien, pero no obedece a las inquietudes de tu cliente tipo; o lo que es lo mismo,  te evades del problema real. Sirve mínimamente si de verdad sabes que estás haciendo ( evadiéndote); lo planteas a nivel teórico y te olvidas de lo territorial; pero el tema se complica cuando en lo regional sí se hace una política más práctica. EB, rozando un posicionamiento contra-natura en un partido nacional, lo ha hecho, e incluso le ha servido durante algún tiempo hasta que ha aparecido Aralar – el desgaste lo ha sufrido IU -.

 

De Madrazo se podrá decir que se ha equivocado en cosas, pero al menos este si sabía hacia donde quería ir. Y en general, cuando en un coche alguien quiere ir a un sitio y el resto no tienen ni idea, el coche termina en el lugar propuesto por el primero. ( sobre EB sacaremos un post más adelante)

 

Si quieres usar el federalismo como método para no implicarte, la lógica es sencilla. No te impliques demasiado en territorialidad y si lo haces ligeramente, hazlo siempre en el sentido que más votos te de a nivel global ( o sea, que mejor entienda tu target). Si tu target tiene diferentes sensibilidades hacia este tema dependiendo de la región en la que te encuentras, establece un rango de tolerancia entre el punto de mínimos de unos y el de máximos de otros a nivel nacional  y fluctúa entre él. ¿Qué como se establece?. Coño, preguntando, pero no a mi o a los artistas, funambulistas, maoistas, verdes, bucólicos y pastoriles. Como siempre, pregúntale a tu público objetivo.