¿Qué para que sirve tener clarinete cual es tu público objetivo?. Para casi nada, tronco. Solo para saber donde tienes que centrar tus esfuerzos para producir la máxima rentabilidad. Si además tu público objetivo resulta que es elevado en número y creciente, deberías de ser una fuerza política en auge. Por resumirlo, opine lo que opine sobre tu producto un señor de Murcia muy listo, que vive en el centro, tiene dos tiendas y una hermana en Carmelitas, a ti te da igual, porque no es tu target. Opine lo que opine la parte que no te toca de la mayoría silenciosa,  a ti te da igual, porque no es tu target. Es igual que opine que eres un tío de puta madre o un completo bastardo, la rentabilidad de esa opinión tiende a 0, nunca van a comprarte. Evidentemente esto no es del todo cierto. Puede votarte el señor anteriormente descrito, pero ese es su problema.

 

Por otro lado,  el perfil que he descrito es un perfil inicial. De la misma manera que un trabajador por cuenta ajena con las características descritas las está pasando putas, también lo puede hacer determinado tipo de autónomo en una situación similar que vive en el mismo barrio. ¿Cómo descubro esa realidad?. Sencillo, PREGUNTANDO.

 

Pero no a todo el mundo, pregúntale a tu público objetivo. De SU realidad y no de tus paranoias, saldrán las políticas en las que tienes que centrarte y la síntesis a la hora de comunicarlas. Y si te centras en esas políticas, puede que dentro de algunos años hables su mismo idioma. Ya no valen las mismas pancartas, ni los mismos slogans. Tus clientes potenciales son resabiados y no son analfabetos. No puedes tener un discurso anti-empresa, porque saben que sin empresa no hay curro. No puedes tener un discurso SOLO estatalista, porque saben que el Estado gestiona de culo. Les caes mal de entrada por ser político o les pareces un jodido iluminado, porque uno no puede posicionar un partido en el lugar que te indica otro partido. NO PUEDES IR POR LA VIDA DE BOHEMIO. La política es praxis, porque tu público objetivo come de la praxis; Pero no es tu praxis. ES SU PRAXIS;  y si sacas pecho cuando te llaman utópico te has comido el primer gol por toda la escuadra. Una cosa es que vayas un paso por delante de un segmento de población, ya de por sí proclive a cambios y otra que se te vaya la pinza en el sentido que a ti te de la gana ( ni siquiera en el que a tu target le interesa). 

 

Si tu publico objetivo se rasca el culo, tienes que saber la mano con la que lo hace, si tu público objetivo se resfría, empieza adivinando como se limpia los mocos, si tu público objetivo tiene un problema, pierde el ojete en adivinar cual es, porque ÉL es tu cliente. De la misma manera, la imagen de marca de tu partido, TIENE que identificarse con tu público objetivo. Si pones a un poeta de comunicador, a unos les caerá mejor y a otros peor, pero vas a vender poquito – salvo que ese poeta transmita algo más -.  Por otro lado, lamentablemente las gestiones casi nunca venden. Venden los vendedores que encajan con el perfil de tu cliente. Si pones a un financiero de comercial, por muy bueno que sea, no va a vender un carajo. Si solo tienes comerciales, tus políticas no tendrán fondo. ¿Es tan complicado de entender y poner a cada uno en su sitio?, ¿para que creeis que se usan en algunos sitios los tests de personalidad? ( pero sobre esto ya volveremos).

 

El PSOE tiene muy claro su posicionamiento y a quien se dirige con determinadas políticas. Su target es un ciudadano medio, pequeño propietario aburguesado, más o menos de acuerdo con lo que le rodea, aunque piense que es mejorable, no quiere demasiados sobresaltos, su prioridad es que las cosas vayan bien y le gusta que la sociedad sea plural y diversa. ( el segmento es más amplio, funcionarios, trabajadores de determinado perfil etc, pero el objetivo de este post no es desarrollarlo, ya lo tienen ellos bastante desarrollado de lo que yo pueda hacerlo aquí)

 

El PP tiene una visión más conservadora y homogénea de la sociedad.

 

Ninguno de los dos son de entrada tu problema. Solo lo son en la medida que pueden movilizar el voto “pasota” mediante ese bipartidismo que tanto te obsesiona. Bien, pues ese bipartidismo prestado, tiene algo que ver con la praxis que algunos no tienen.

 

Otro día seguimos.