Algunas casas en este país corren el riesgo de cambiar de propietario de forma brusca, ante este hecho,  Felipe de Borbón insiste en recordarnos los deberes y responsabilidades que tenemos todos, ciudadanos y políticos a la hora de enfrentarnos juntos a esta crisis. Como la casa real siempre puede ser una de las señaladas, nuestros monarcas han decidido iniciar una campaña de compromiso.

 

Ironías del destino. Lo malo de ser rey es que terminas compartiendo problemática con los porteros. Al igual que los últimos, cuando alguien te quita la casa, suele quitarte también el curro. Quizá por eso, sus majestades hayan decidido limpiar un poco la fachada de tanta Zarzuela.

 

Juan Carlos I  nos sorprende recortando algunos gastos, como la cantidad de millones que nos gastamos en la gasolina del Fortuna o los euros de más de los que dispone el monarca para sus vacaciones. Debemos agradecer tanto esfuerzo real. Con más de 4 millones de parados, siempre es bueno ver como la sangre azul se solidariza con los ciudadanos y consiente en pasarlas moradas. Ya lo decía Pitita Ridruejo. En esta vida es más difícil vivir como un rico, que ser pobre.