Así, a lo bestia. Voy a hablar de IU como lo haría de Coca-Cola, Harley Davidson o Nestle, no porque piense que un partido político tenga que seguir las mismas pautas que una marca comercial, sino porque creo que siempre es bueno aprender, y que es igual del lugar o materia de la que proceda ese aprendizaje.

 

Va por delante que los resultados de IU no los considero ni buenos ni malos. No han subido, de hecho han bajado algo respecto al 2004, pero han mantenido su cuota de mercado en unas elecciones donde los beneficios potenciales ( número de escaños) eran menores. Lo bueno es que han estabilizado una marca en franca decadencia. Lo malo es que no están aprovechando una coyuntura que les favorece. Dicho esto, voy a obviar los últimos comicios por considerar dos cosas. Que no han tenido tiempo material para poner en práctica las políticas del nuevo gerente ( Cayo Lara) y que su imagen anterior aún pesa más en el consumidor que la que puede originarse en un futuro. ( si llega a originarse)

 

Cuando un marca no crece en épocas de bonanza, lo normal es que desaparezca durante las vacas flacas. Hecha esta afirmación, solo cabe preguntarse ¿por qué IU no está aprovechando una hipotética situación favorable?. El 80% de las quiebras que se producen en el mercado suceden por fallos de gestión. Eso es un dato objetivo.

 

Para que una marca se haga con una cuota significativa de mercado debe responderse a determinadas preguntas. ¿Cuál es el nicho de mercado al que se dirige?¿Existe dicho nicho de mercado y es suficiente como para que de beneficios?. ¿Cómo es percibida por dicho segmento de población?. ¿Qué le ofrece, y que más le puede ofrecer en la línea de lo que el cliente quiere?¿ Que nuevas estrategias puede poner en marcha para acaparar más clientes, sin desposicionarse con  los anteriores?.¿Quién es su competencia y que está haciendo?. ¿Cómo evoluciona su nicho de mercado? y en consecuencia,¿Cómo debe evolucionar la marca y que nuevas estrategias debe poner en práctica?.

 

De la respuesta a estas preguntas puede que salgan muchos elementos de mejora. Quizá las desarrollemos un día de estos. Por ahora vale con apuntarlos.

 

Solo 3 cosas previas. A nadie le gusta una marca sin imagen definida de marca. A ninguna empresa le viene bien las escisiones constantes y los rumores de nuevas escisiones. A ninguna empresa le favorece una imagen de indecisión o de constantes reposicionamientos. Eso confunde al cliente.

 

Por otro lado tenemos dos realidades previas. En política no se pueden crear estrategias que consistan en crear diversas marcas para conservar mercado y atacar mercados nuevos, y el precio no es un factor diferencial ( al menos el precio económico). Intentaremos desarrollar estos conceptos en un futuro.