Ya está aquí, el mercado libre de la energía ha llegado.

Como me toca de cerca (estoy currando en ello) y la escasez de información es patente, voy a dar unas pocas pautas para navegantes:

1- El actual suministrador os pasará, si no os acogéis a una comercializadora, a una distribuidora de último recurso, que tendrá una tarifa de último recurso que se empezará a recargar (gracias al gobierno) para alentaros a cambiaros de compañía… Sí, último recurso suena mal…

2- Si vais a cambiaros mirad muy muy bien, qué tarifa básica se os va a aplicar por vuestro consumo energético. Si es más cara que la actual, matad al comercial. La mayoría de las empresas lo que están ofertando es una tarifa base y un descuento sobre ella. La tarifa base puede variar significativamente. Que venga bien especificada en el contrato.

3- Ponga lo que ponga en vuestro contrato, os podéis cambiar de suministrador en cualquier momento. No puede haber compromisos de permanencia que tengan sujeto al cliente. El suministrador, no obstante, está obligado a mantener el acuerdo hasta su fin.  Si el comercial os dice que no podéis ir a otra compañía, os está mintiendo como una perra, golpeadle (es sano).

4-No habrá (no debería haber) ningún cambio en vuestro suministro, el suministrador va a seguir siendo el mismo (por ley y por incapacidad de montar 2 redes eléctricas paralelas, por ejemplo, sería estúpido) por lo tanto si os dicen que si os vais a tal o cual empresa vuestro servicio va a ser peor, mentira también. La empresa con la que firméis es, simplemente, un revendedor. Curiosamente, el revendedor es, en muchas ocasiones, más barato que la anterior compañía (ventajas de ser el operador dominante: vendes más caro exactamente lo mismo).

5- No dejéis las luces encendidas, por mucho descuento, la energía tiende a encarecerse a toda velocidad.