22 may
Como todo el mundo sabe hay dos tipos de políticos, los que son corruptos y los que lo van a ser. Solo los privilegiados son capaces de permanecer en ambos grupos y solo empresarios como el bigotes tienen el instinto suficiente como para reconocerlos. Es normal que tanta habilidad cree cariño y que el presidente Camps termine confesando su afecto entre un par de “ güisquis” y tres cartones de bingo. Al final, siempre se imponen las cosas del querer.
Posiblemente nunca sepamos cuanta tela tiene el tema de los trajes, pero lo que si sabremos es la cuantía de la factura que tendremos que pagar en este país por los excesos cometidos; aunque no la veamos nunca. A estas alturas, ni las intenciones electorales del PSOE, ni el corte de Camps son importantes, lo realmente significativo sigue siendo esa forma de hacer política donde las empresas amigas se lucran, las concesiones se maximizan y todo termina pareciéndose a una de esas películas de Pajares y Esteso.
Es la España del siglo XXI, esa que el presidente quiere colocar a la cabeza del mundo en modernidad y tecnología. La de los ordenadores, las renovables, el ecologismo y el nuevo modelo de desarrollo. Lastima que abunden los empresarios y políticos subdesarrollados.
2 Responses for "Camps y las cosas del querer"
los trajes de camps, las loterias de fabra……y así infinito.
aquí mucho juicio y mucha prensa pero me parece que todos los políticos son del mismo equipo. se hacen putaditas pero realmente todos juegan a lo mismo. el rollo no es si roban o no; más bien se trata de poder demostrarlo. ¿quien hace las leyes? ellos para sí mismos. hasta que no haya una respuesta ciudadana brutal contra toda esta corrupción no hay nada que hacer. se rien de nosotros porque saben que la ciudadanía ha dimitido.
Me parece cañerísima esa última frase, Tana:
“se rien de nosotros porque saben que la ciudadanía ha dimitido”.
Un resumen muy bueno, y muy triste.
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