Las medidas para salir de la crisis de nuestro socialista presidente no dejan de dejarme perplejo. Lo de dar 2000 euritos a la gente para que se compre un cochecito nuevo de hasta 5 millones de pesetas empieza a colmar mi paciencia. Mientras que un montón de gente no puede ni pagar la hipoteca o recoge comida de la basura, el presi nos da dinero para un cochazo (con nuestro dinero, claro está). Si a eso le sumamos las empresas que están haciendo un ERE más que sospechoso, que se están declarando en suspensión de pagos para no pagar indemnizaciones laborales después de 10 años de beneficios millonarios… Esto es el descojono.

A ello le podemos sumar la predecible subida de las tarifas de cosas tan básicas como la energía (sin la cual no puedes vivir, aunque con un coche viejo sí). El contubernio de Zapatero con la gran empresa no es sospechoso, es evidente.  Lo que no acabo de creerme es el de los sindicatos, que ya no sirven ni para tomar por allá, y que otorgan callando porque de sindicalista de altos vuelos se vive como Dios. Me siento un poco Quevedo, no por el genio, del que carezco, sino porque el ascopena no puede llegar más alto en mi cabeza ni en mi corazón. Pobre país nuestro. Porque el PP, a no ser que mucho me equivoque, es aún peor.