Ole y ole y olé. Ansar vuelve para contarnos en su libro que él esta crisis se la pasa por los huevos , mientras toma champán en cualquiera de las casas de putas que sus colegas tienen entre Madrid y  Valencia. ¿Usará los espumosos para crear otra burbuja que nos salve de todo mal?. Quien sabe. Cuando Chema se desata la melena, todo es posible.

 

Lo de la economía es fácil. ¡Que viva la CEOE! Y a ver si alguien le da dos yoyas a Mariano, que además de un pusilánime, seguro que es maricón. Lo raro de todo esto es que critique a su colega George W. por haber propiciado esta crisis y que no acuse a todo EEUU de no acudir a sus conferencias. Es lo que tienen los Gurús mundiales, que imponen sus propias reglas al planeta y son capaces de convertirlas en guías turísticas por las que transitar con agrado.

 

Ya se intuía en esa comida en la que la vieja guardia cerraba filas con Rajoy como artista invitado. El PP nos va a dar la turra con eso de que con Ansar se vivía mejor y con que si José Mari presenta ese aspecto lozano y no ha sufrido la crisis de los 50, por algo será. ¿No?.

 

Lo malo no es tanto que podamos hacer la caricatura de un individuo que ayuda bastante. Lo jodido es que a veces el miedo se demuestra votando. Las políticas populares tienen mucho de todo esto y sobre todo tienen todo de marcha atrás en lo poco que nos queda en avances sociales. Desempleo, falta de competitividad, cambio de modelo, crisis financiera…¿Qué ideará Txemari para solucionar todo esto?. No importa. Debemos sentirnos orgullosos de un ex presidente que solucionó la crisis mundial en el 96, aplicando medidas económicas solo en España. Debemos sentir júbilo al recordar a ese compañero de pupitre que canalizó el bluff tecnológico y lo desTERRÓ hacia “terras más lejanas”. Debemos saltar de alegría al observar como durante esos 8 años, las grandes multinacionales ganaron terreno, los bancos hicieron su agosto y el acceso a la vivienda se convirtió en hall de lujo. ¿No es todo esto crear riqueza?. Da igual lo qué proponga en su libro, debemos votar a Rajoy una y otra vez, sobre todo si la sombra alargada de Txemari anda cerca.