Este minipost solo es un recordatorio.  Pasar de cuatro millones de parados te dice que es el momento de entender que se pasa tu momento. Con el PP por encima en las intenciones de voto, la política de aguantar el chaparrón a base de directos políticos y fuegos de artificio se torna imposible. No va a haber séptimo de caballería al toque de corneta del general Obama. No va a haber comprensión cuando medio país se quede sin subsidio y muchos trabajadores nos olvidemos del último día en el que trabajamos.

 

Hace meses que venimos escribiendo aquí, que las políticas destinadas a ganar tiempo son útiles siempre que se haga algo con ese tiempo. Si no, no sirven. Aún es pronto para juzgar el papel del nuevo ejecutivo, pero a los Sebastianes, Salgados, Corbachos y compañía se les acaba el margen para moverse en la dirección adecuada; y a Zapatero también. Se necesita una política económica mucho más ambiciosa de la que esgrime el presidente. Si no se asumen riesgos el gobierno se desangrará y la sociedad con él.

 

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