Cayo Lara ha sido Cayo y eso es lo mejor que se puede decir de un político. Solo su presencia en tengo una pregunta para usted es una buena noticia para IU que su coordinador ha aprovechado bien. Sin pretensiones ni ademanes políticos, pero con naturalidad y dominio del medio. Lara no es un candidato de plástico o que basa sus apariciones en el marketing y la sonrisa final de parte del público así lo ha reconocido.

 

Con un discurso que ha marcado diferencias con el PSOE sin recordar la famosa pinza, el coordinador de IU ha criticado al gobierno por hacer más caso a la banca que a los ciudadanos,  ha propuesto una política basada en ayudar a las Pymes y a los autónomos y se ha destapado con algunas medidas de salarios máximos para ejecutivos o sobre control de los precios mínimos y máximos para agricultores y ganaderos. 

 

Parte de lo propuesto por Lara es complicado de realizar sin trastocar otras variables más complejas o sin que el sistema puentee las medidas con facilidad, sin embargo la dirección es buena.  Lo interesante de su comparecencia radica en algunas cosas que ha dicho, pero sobre todo en la constatación de que puede convencer a los suyos y agradar a los ajenos. Y eso en una crisis, cuando quizá se reordenen algunos espacios electorales es importante.

 

 

Bien posicionado, con posturas claras, talante cercano y sin estridencias, ni excesos. No se si Cayo Lara responderá en citas más tensas, ni si es un candidato “presidenciable”, lo que si se es que puede ser el candidato que  IU necesite ahora. La comparecencia de Lara ha sido de lo mejor que le ha pasado a IU en los últimos tiempos. Si Cayo necesitaba pequeños éxitos externos para afianzarse en lo interno; anoche tuvo uno. Quizá tenga futuro en la situación en la que se encuentra el país. 

 

 

 Nota: Por hacer un comentario, yo no sería muy insistente con la reforma electoral. Cayo debe aprovechar todo el tiempo que tiene a su disposición para hablar de los problemas de la sociedad, no de los intereses de Iu; y ese a día de hoy, es un debate secundario.