La ministra de cultura sigue desafortunada en sus declaraciones. Si damos por hecho que la voluntad del presidente es la de acercarse a soluciones a la francesa o la de agradar a un colectivo concreto, González Sinde está haciendo su trabajo a la perfección. Lo que no tenemos claro es si Zapatero le estará agradecido por esa claridad verbal con la que expresa sus pretensiones. Nosotros sí.

 

La política suele ser  una cuestión de análisis de pérdidas y ganancias. La apuesta del gobierno parece considerar que granjearse las simpatías de cineastas, SGAE y demás folclore es más importante que los daños que pueda sufrir al conseguirlo. ¿Tienen razón ?. Tengo claro que Moncloa hace tiempo que sabe de los beneficios que reporta ceder a las pretensiones de determinados “Lobbys”. Los que no son tan evidentes son los perjuicios que le puede ocasionar ponerse a gran parte de los internautas en contra. La red se ha comportado hasta hoy como un elemento gaseoso sin un discurso político demasiado definido, salvo en los intentos de unos y otros partidos para usarla como vehículo. En este sentido, González Sinde debería estar orgullosa, porque con sus declaraciones ha ocasionado la primera protesta sólida contra una ministra.

 

Las soluciones van a depender del grado de presión que internet pueda ejercer sobre el gobierno. De momento se ha creado un grupo en facebook para pedir la dimisión de la ministra. Yo ya me he adherido, porque considero que hay que ser deferentes y responder con la misma claridad con la que su excelentísima se expresa. Vosotros podéis hacerlo o no, pero antes de tomar una decisión me leería todos los links de este post.