El bueno de Sergio, de Rabomedia nos pide que hablemos de las propuestas decrecentistas.

 

Conceptualmente, estas teorías enlazan con planteamientos sobre el crecimiento 0 de los años 60 y con algunos planteamientos posteriores en torno al desarrollo sostenible de finales de los 80 y  90s.

 

Por hacerlo sencillo. Durante los 60, algunos pensadores empiezan a plantearse cuales eran los límites del planeta a la hora de aguantar el crecimiento poblacional. A finales de la década el amigo Forrester  plantea sus teorías sobre el crecimiento 0. Según estas ideas, para frenar esta carrera insostenible que terminará con los recursos mundiales en 100 años,  es necesario transformar el crecimiento hasta lograr igualarlo a 0.  Forrester habla fundamentalmente de demografía, pero sus consideraciones se extienden a otros ámbitos, planteando la urgencia de la repartición internacional de la renta. Para ello incide en la necesidad de un control riguroso de todas las variables que determinan la ecuación final.

 

En 1972 Meadows proyecta una serie de tendencias en demografía, economía y ecología, cuyo resultado plantea diferentes escenarios que llevarían al colapso por agotamiento de todo el planeta. Aunque los cálculos de Meadows sean matizables ( algunos lo son) , lo realmente interesante de estas teorías son dos aportes.

 

a)      Se plantean que los recursos del planeta son finitos

 

b)      Se insta a buscar soluciones para trabajar en un desarrollo entendido de forma global, que asegure las necesidades básicas de los individuos.

 

El mensaje es claro. O frenamos la máquina o se jode el tren. 

 

Por simplificarlo. Estaríamos ante pensamientos críticos con el actual sistema, que proponen ideas alternativas, esta vez, tomando como punto de partida la limitación de los recursos naturales.

 

Durante los 80 y 90 aparece el concepto de desarrollo sostenible. Según este planteamiento, la óptica debe ponerse en conseguir un tipo de desarrollo que satisfaga las necesidades de las presentes generaciones, sin joder la marrana de los que vienen detrás.  Para lograr este tipo de desarrollo no se niega el crecimiento, pero sí se limita y condiciona con una serie de características que debe cumplir para ser sostenible.

 

Las propuestas del decrecimiento recogen muchos de estos planteamientos ( sobre todo los referentes al crecimiento 0)  y dan un paso más, proponiendo el decrecimiento económico, salvo en aquellas áreas que inciden en lo social. Evidentemente, se recalca el planteamiento que habla de la necesidad del reparto de los recursos.

 

 

 El Handicap.

 

Dejando a parte las críticas que se pueden hacer a todas estas teorías y lo que aportan ( que es mucho), el problema fundamental de todas ellas viene a ser que no proponen una hoja de ruta clara, ni señalan unos actores fundamentales para llevarlas a cabo. En este sentido, se sobreentiende que los encargados de la realización serían los organismos internacionales, pero es bastante complicado asumir que unos organismos creados dentro de una lógica neoliberal, se planteen poner en práctica estas recetas. En resumen:  Nos hablan de que hay que hacer, pero encuentran dificultades en plantear formas lógicas  a la hora de señalar Quienes y Cómo deben hacerlo, lo que termina por ser un punto débil que contribuye a su dilución .La realidad indica que por ejemplo, las teorías sobre desarrollo sostenible han quedado limitadas al mundo de la cooperación internacional y en el mejor de los casos  a una serie de recomendaciones bienintencionadas a los organismos internacionales de las que nadie hace el menor caso.

 

Por poner ejemplos comparativos. Si seguimos a Marx, la idea es clara. Las propias contradicciones del sistema capitalista provocarán su caída. A partir de ese momento será el proletariado quien aproveche los medios de producción generados en beneficio común. ¿Qué hay que hacer?. Esperar. Una vez derrumbado el sistema ¿Quiénes deben tomar las riendas?. El proletariado. Método: Evolución, colapso y acción.

 

El aporte de Lenin consiste fundamentalmente en acortar los tiempos. Según este planteamiento, las propias contradicciones del capitalismo provocarán la situación adecuada para que unas elites políticas tomen el poder en nombre del proletariado y aprovechen los recursos generados por el sistema anterior en beneficio de los trabajadores. ¿Qué hay que hacer?. Actuar llegado el momento. ¿ Quienes deben hacerlo?. El partidoMétodo: Espera, Acción y Revolución.

 

Las teorías propuestas arriba, matizan a Marx. Según su planteamiento, el capitalismo no caerá por su peso, terminará antes con el mundo. Por otro lado no nos hablan de métodos revolucionarios, ni indican los supuestos actores de esa revolución, ante la imposibilidad de definir un colectivo lo suficientemente homogéneo para llevarlas a cabo. Esto nos pone en una disyuntiva de difícil solución. Es complicada la reforma sin llegar al poder y es complicado llegar al poder con un discurso basado en el decrecimiento y el reparto de recursos a nivel mundial.

 

 

Otra forma de concebirlo es la integración de estas teorías dentro de la lógica Marxista-Leninista. ¿Qué hay que hacer?. Actuar. ¿Quiénes deben de hacerlo?. El partido, en nombre de la humanidad. ¿Qué circunscripción tiene todo esto?. Nacional e internacional. Método: Acción y Revolución.

 

Desde estos puntos de vista, el debate de la izquierda durante los últimos 30 años ha quedado reducido, bien a una enumeración de propósitos, bien a un discurso que no es capaz de conectar con la base social supuestamente interesada en llevarlo a cabo. Es complicado convencer a sociedades opulentas para que hagan determinados viajes. 

 

De cómo plantee la izquierda las conclusiones de todo esto, va a depender que tengamos o no alternativas serias al actual sistema. La crisis tiene la palabra, porque las reuniones del G20 no van, ni mucho menos en este sentido. Cuando un sistema empieza a no satisfacer las necesidades de una parte de la población, quizá esa parte empiece a fijarse en otras propuestas. La línea de pensamiento puede ser esta u otras, pero hay que darle más vueltas para tener un ideario lo suficientemente práctico como para que sea factible y atractivo. Ese es el reto. 

 

 

Nota: Un ejercicio bastante eléctrico es el de contraponer las ideas de este post, con las de este otro que viene a contar como está montado a día de hoy el quiosco. Evidentemente es complicado que ambos escenarios se den a la vez. En la actualidad se da algo parecido al segundo, pero para ir transformándolo en el primero o en otro que no ponga en el centro del debate el decrecimiento o el desarrollo sostenible, solo puede hacerse mediante reformas progresivas o sustituyendo abruptamente uno por otro ( lo cual genera un conflicto abrupto). Hale, a leer y a pensar; y si al terminar no sufrís cefaleas y migrañas  es que no habéis pensado lo suficiente.