En condiciones normales, la Historia debería invertirse 70 años después, y hoy el PP tendría que estar cautivo y desarmado a la espera de que un alma cándida les dejara una cartilla de racionamiento político. Después de la sucesión de escándalos en Madrid y aledaños, lo de Bárcenas aumenta el pasivo de unos populares, que empiezan Abril con nubarrones, tras un Marzo soleado. Lo bueno de los contables es que suelen ser gente discreta y parca en palabras. No hay financiero en el mundo cuyo cante jondo no haga bailar por sevillanas a toda una organización; y mucho menos si hablamos de un partido político. Lo de menos es si Bárcenas se ha enriquecido personalmente. El problema para el PP es que va a declarar en un banquillo, el tipo de persona que no debería irse de la lengua.

 

La diosa fortuna ha venido a visitar al presidente en el mejor momento. El colmo de la suerte para Zapatero es que sin ser Mariano, siempre termina por ver a la virgen. ¿Tendrá línea directa con el cielo?. La carrera entre los dos principales partidos políticos durante esta crisis, viene a confirmarnos que el mundo está loco, loco, loco. Lo del PSOE es más de lo mismo. Mantener al PP distraído y ensimismado en sus problemas a cualquier precio.  Lo de Rajoy nos recuerda que no dura mucho la alegría en la casa del pobre; aunque este tipo de pobres suelan defender a los ricos.

En fin. Obviamente lo de la corrupción es otro tema. Ahí, todos a la carcel.