27 feb
Anoche no pude dormir bien. Por primera vez en años lo que me impedía dormir eran las noticias políticas: siguen jodiéndonos poco a poco. Y como nadie se queja, al final, como los nazis, vendrán a por nosotros. Las dos noticias del día fueron para mí: la primera que el ayuntamiento del majo de Gallardón en Madrid va a multar por coger comida de la basura. Es lógico, multar a alguien que no tiene ni para comer por el mero hecho de ser pobre. Es cierto que hurgar en la basura hace que todo esté más sucio. En un lugar civilizado y con los posibles de Madrid, nadie debería hurgar en la basura, pero en lugar de poner mejores ayudas sociales, Don Alberto ha preferido joder a los más pobres. Bien por él. Pero cualquiera, en los tiempos que corren, puede acabar así, deberíamos pensar mejor en los que tienen menos suerte que nosotros. No putearles, sino ayudarles. Hay un montón de gente que está opinando que eso está muy bien, pero esta crisis va a durar una cantidad estúpida de tiempo y habrá más de uno que tenga que buscar en la basura antes de que se acabe. El estado debería ayudar a los más necesitados, no ayudar a los más ricos para que lo sean aún más. Lo cual enlaza con la segunda noticia de pesadilla:
Hacienda va a dedicar más inspectores a los pequeños empresarios y menos a los grandes. Bien por Zapatero. Menudo tipo más “sucialisto”. Con lo cual las grandes empresas van a poder campear por sus anchas a la fresca mientras que esos que más sufren la crisis van a ver aumentadas sus trabas. Que grande. No hay como tener un gobierno de izquierdas. El problema es que los únicos que damos pasos para atrás, con estos políticos de mierda que tenemos, somos los pobres, los ricos van en Concorde.