Como hemos dicho más atrás iniciamos aquí una nueva sección. El objetivo es menos pretencioso de lo que parece y consiste en replantearnos algunos aspectos del Estado de Bienestar desde el análisis. La idea surge de este post un tanto guasón de Galli, pero que creo que tiene un trasfondo interesante. La sección intentará analizar todas las posibles reformas que se nos puedan ocurrir y todas las que pudierais proponer. ( vengan o no a cuento y afecten al Estado, a una fábrica de caramelos sugus o a las reglas del solitario )

Va a ser una sección farragosa e inexacta. Farragosa porque analizar y proponer siempre lo es e inexacta porque habrá muchas cosas que se nos escapen y que toquen ámbitos en los que no seamos expertos – o sea, que vamos a decir chorradas a cascoporro -. De todas formas, remover y mezclar ideas siempre es bueno. El escenario utópico del que partimos es el siguiente:

El país necesita transformaciones profundas y los participantes de este blog son los encargados de gobernar- digamos que estamos en una situación de tipo 2, de esas que analizamos hace mucho -. Si la cagamos en cada decisión, la sociedad la caga con nosotros y aunque se acierte, habrá resistencias de unos y de otros que hay que analizar. Así que Pepelu, churri. A partir de ahora, con tu permiso o sin el, vamos a gobernar y a reformar el país. Aunque solo sea desde lo teórico y las repercusiones no vayan mucho más allá de la coña, el sentido del humor y de este blog.

En resumen: Que si hundimos España, Europa e incluso el mundo y llueven ranas o el agua se convierte en ron añejo de 12 años, la culpa va a ser de Ricardo Galli. Apechuga, majo. Luego no digas que te llamas a aldanas.

Nota: en unas horas viene el post de hoy.