Estoy cabreado con el INEM, para que voy a engañaros. Cuando te aligeran unos cuantos euros que son tuyos te cuesta un poquito verle la gracia al tema. No voy a mentir. Ya sabía que a partir de una de esas maravillosas reformas de las leyes laborales que sufrimos con González y el inefable Ansar la cosa había cambiado. Sabía también que, si has cobrado el paro antes, al volver al INEM debes elegir entre el tiempo que te quedaba por cobrar cuando encontraste trabajo y suspendiste la prestación; y el nuevo periodo generado. Como a mi me quedaban 3 meses y pico cuando encontré empleo, he tenido que renunciar a más de tres mil euros que son míos y que he cotizado. Hasta ahí vale.

 

Lo que no sabía es que el tiempo de prestación se calcula por tramos y que está pensado para limarte un poquito más, que cobrar mucho tiempo es vicio y cotizarlo una virtud. De esta manera por apenas un mes de cotización se evaporan  dos de prestaciones. Un cisco. Con todo esto siempre es bueno sacar algunas conclusiones.

 

a)     El actual sistema de funcionamiento en prestación por desempleo te hace pensar que eres imbécil de acceder a un nuevo trabajo sin agotar toda la prestación, ya que casi siempre la pierdes. Evidentemente nunca renunciaría a un empleo digno por no dejar de cobrar el paro, pero si lo piensas fríamente, pueden llegar a dar ganas.

 

b)     Lo de limar aquí y allá un derecho que has cotizado sobradamente, tiene un nombre en castellano. Se llama robar y como sabéis, determinadas palabras hay que decirlas más.

 

 

c)      No me quejo de la cuantía de la prestación y se que el paro es algo que tiene que ir destinado a mantener tus necesidades vitales cubiertas hasta encontrar trabajo. En ese sentido, correcto.

 

d)     Si siendo un defensor convencido de cualquier sistema que implique solidaridad la cosa me irrita, entiendo que a mucha gente empiece a tocarle los cataplines ver como se escaquea el dinero a los que trabajan, para usarlo en beneficio de Botines, políticos, constructores y algunos cuya profesión es aprovecharse del sistema… y creedme, esto es peligroso, porque al final siempre pagan justos por pecadores.

 

Cabreo a parte – se me suelen pasar rápido – alguien tiene que reflexionar sobre estos temas. El problema es que cada vez que alguien reflexiona es para ordeñar más a la vaca…y eso, también acojona.