25 Dic
Como se había comentado antes, este grupo de inversiones que compra y vende empresas representa la particularidad de ser uno de los principales actores mundiales en juguetes de guerra y uno de los principales proveedores del pentagono en esa materia.
Independientemente del grado de legitimidad que haya en vender tanques y demas, lo que se pregunta uno es como es posible que un grupo surgido mas o menos hace poco tiempo logre estas posiciones de privilegio. Este grupo esta en la génesis de los escudos antimisiles, en la génesis de la guerra de Irak [1], en la génesis de la ocupacion de Afganistan… alla donde haya verbena, esta l Carlyle Group.
Bueno, pues investigandillo, se descubre que la solucion es facil: basta con interesar a los politicos en el tema.
Esto solo fué posible cuando en el Carlyle dichoso les dio por fichar a Franck Carlucci, ex director de la CIA y mano derecha de Reagan en asuntos bélicos. A partir de ahi, la cosa fué siendo fácil: cuando al tal Carlucci (que, por cierto, tiene nombre de mafioso) le dio por pensar que, gracias a los Chicago Boys (teóricos del liberalismo mas liberrrralizador del mundo mundial) aquí iba a haber barra libre, la cuestión era empezar a interesar a los políticos en las hazañas bélicas que se iban gestando.
Asi, no solo ocurrió que la familia Bush (y los Ben Laden, que tiene pelotas) empezasen a ganar dinero con el gatillo, sino que el no va mas fué que además logró que les creasen ámbitos legislativos propicios para que todos ganasen algo de dinerito. De este modo se han cometido infamias como las de privatizar fondos de gestión públicos (universidad de Texas, fondos de pensiones de Pensilvania, etc) a golpe de decreto, con la firme convicción de centenares de cebollos del partido de que esto facilitaria que los ingresos se multiplicasen. Lo mas marrón y maloliente de todo ello está en que esos fondos iban en muchos casos a ser gestionados por este grupo.
Dos anésdotas: a nadie se le ocurrio (poco importa) que el tal Carlucci estuviese detrás de la ruina de grupos financieros como el SWT -traders internacionales-. Como castigo, Carlucci se metió al bolsillo 735.722 $ de los del año 86 pese a sus pifias (la historia se repite, hein?); segunda anécdota: casi con toda seguridad, a G.W.Bush se le eligió como testaferro para la presidencia pese a que el honorato en cuestión, sabedor hasta cierto punto de su inutilidad para casi todo, le entrasen depresiones porque el cargo le venia grande.
Mañana terminamos y al lorito, porque los nombres propios que saldrán, empezarán a resultar más familiares.
[1] Desde el año 98 diferentes políticos y businessmen ligados a este grupo mandaban misivas a Clinton para que invadiese Irak comprando sus armas. Curiosamente, estos políticos pasaron a fromar parte de la administración de Bush el ínclito.




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